- Miles de damnificados no tienen alimentos, agua ni medicinas
- Estimados preliminares de US$ 150 millones en pérdidas por Stan
Oscar Batres yMaría Antonia LópezAFP y LA PRENSA
SAN SALVADOR.- “Aquí hace falta de todo, no hay comida, no hay agua potable, no hay medicinas, ni siquiera una aspirina”, lamenta Nelson García, uno de los salvadoreños albergados en el local de un taller, tras ser evacuado por las lluvias de la tormenta Stan.
Los albergues para atender a miles de damnificados por las lluvias de Stan se encontraban en situación dramática ante la falta de alimentos, abrigos y medicinas, debido a la magnitud de la tragedia.
La emergencia había dejado hasta ayer por la tarde en El Salvador 65 muertos, mientras la cifra de evacuados por zonas inundadas se elevó a unos 54 mil.
García se encuentra en el sector este de la capital, en una galera en el local de un taller mecánico en la Comunidad Quiñónez, una barriada pobre, donde un centenar de personas, en su mayoría niños, resienten el olvido en que los ha dejado el Comité de Emergencia Nacional (Coen).
Entre los mismos afectados y con ayuda de la Alcaldía de San Salvador se suplen precariamente las necesidades, principalmente de alimento: arroz y frijoles es a lo sumo la dieta diaria.
En tanto, en el sector oeste de la capital, en un albergue montado por la comuna capitalina en un centro escolar, unas 401 personas tratan de convivir en húmedos salones de clase. Allí, la escasez de colchones y frazadas para dormir es evidente, mientras que la alimentación es suplida gracias a la caridad de personas que llevan al lugar comida enlatada o verduras.
“La Alcaldía y gente particular están ayudando un poco con la comida, pero no es suficiente. Acá, el Coen ha traído muy poco, hacen falta colchones, frazadas; muchos aquí perdieron todo por las lluvias y están acá sin nada”, se lamenta Delmy Ayala, encargada del albergue en el Instituto Técnico Industrial (ITI).
De los 401 albergados en el ITI, 188 son niños que en su mayoría se dedican a jugar en el anegado patio del centro escolar o corren en los enlodados pasillos, mientras algunas de las madres barren los salones y otras se dedican a preparar los alimentos para todos: pasta y papas en salcocho.
Afortunadamente, una unidad de salud pública cercana al lugar ha destacado en el albergue un equipo médico que trabaja en forma permanente las 24 horas del día atendiendo a las personas y proporcionándoles medicinas.
En el interior del país, el drama de la atención de los albergados es un tanto más crítica que lo que ocurre en la capital. En el poblado de Santa Cruz Michapa, 29 km al noreste de la capital, más de un centenar de personas alojadas en una escuela del lugar esperaban aún que el Gobierno les llevara alimentos ya que únicamente se han sostenido con la ayuda que les ha ofrecido la Iglesia Católica de la localidad.
“Ya hemos pasado días en donde hemos comido una vez al día, acá nadie del Gobierno está dándonos algo, cada quien está viendo cómo le hacemos para sobrevivir y únicamente contamos con una ayudita de la parroquia”, asegura Antonio Mejía.
Más al este, en el poblado de Tierra Blanca, a unos 83 km de la capital, otras 400 personas son atendidas por una ONG en el local de una escuela pública, donde la carencia de agua potable y alimentos es difícil.
“El agua para lavar la sacamos de un pozo que está pegado a la escuela; para tomar esperamos porque el agua cae sólo una vez al día y bien de madrugada o de noche, la comida es poca, a veces dejamos de comer en el día, todos somos pobres, ojalá se acuerden de traernos comida”, dice Blanca Flores, quien residía en una humilde vivienda ceca del río Lempa.
ESTRAGOS ECONÓMICOS
Más de 150 millones de dólares son los daños preliminares en el primer ejercicio de evaluación del impacto económico causado por la erupción volcánica y las lluvias dejadas por el huracán Stan en El Salvador, según el Gobierno. Esto no incluye los daños en viviendas, carreteras y caminos.
Inicialmente, la ministra de Economía, Yolanda Mayora, detalló que resultaron dañadas 10 unidades de salud, 150 escuelas, hubo contaminación de varias fuentes de agua, daños al ecosistema, se atendieron unos 700 eventos de derrumbes sobre la red vial, hay más de 17 mil usuarios afectados por falta de energía , 50 mil usuarios sin conexión telefónica fija y una reducción del 20 por ciento en las exportaciones.
El ministro de Agricultura, Mario Salaverría, detalló que la evaluación del sector es incompleta ya que sólo han avanzado en el oriente del país; sin embargo, ya se conoce de un 100 por ciento de la pérdida de la siembra de maíz; además de reportarse daños en frijol, hortalizas, plátano, pastos, sumando esto un promedio de casi seis millones de dólares.
El sector pecuario registra daños severos en la avicultura con casi 950 mil dólares, mientras en el ganado vacuno, caballar y porcino hubo pérdidas severas, contabilizando un promedio de siete y medio millones de dólares. El sector cafetalero también tendrá un impacto, ya que 15 mil manzanas fueron afectadas por las cenizas de la erupción del volcán Ilamatepec.
TURISMO GOLPEADO
El turismo reporta afectaciones en centros recreativos, hoteles y otros, de modo que por inundaciones y destrucción, así como por la reducción de visitantes, se calculan pérdidas de unos dos millones de dólares. Además, la cancelación de reservas en hoteles trajo pérdidas por el orden de los 200 mil dólares, y por eventos no realizados, de unos 300 mil dólares.
CIFRAS
65 muertos se contaban hasta la tarde de ayer por las lluvias e inundaciones que causó la tormenta tropical Stan.
54,000 mil evacuados reporta el Gobierno en el pequeño país centroamericano.