- La cirugía con láser excimer le da una visión clara a personas con problemas leves y serios*
¿Tiene una excelente vista cuando el objeto de su mirada está cerca, pero cuando se aleja, todo se vuelve borroso? ¿Problemas para leer? ¿O acaso no ve bien ni de cerca ni de lejos? Cualquiera de estos problemas tiene solución y es cuestión de tan sólo diez minutos.
No se trata de milagros. El procedimiento médico que lo logra se llama cirugía refractiva con láser excimer, un tratamiento relativamente nuevo en Nicaragua, ya que tiene sólo dos años de implementarse.
La oftalmóloga, Raquel Carolina Tapia Escobar, explica que consiste en una radiación ultravioleta que rompe los enlaces intra e intermoleculares cambiando la forma de la córnea para lograr un enfoque adecuado en la retina del ojo.
El proceso es muy sencillo, se realiza con gotas anestésicas y el paciente se recupera en dos horas aproximadamente; incluso, puede regresar al trabajo en dos días, asegura.
La corrección de la vista con láser es un procedimiento permanente y se recomienda a pacientes mayores de 18 años cuya refracción o medida de lentes se encuentre estable en las últimas dos revisiones médicas.
RIESGOS Y RECOMENDACIONES
Como en todos los procedimientos quirúrgicos, el paciente debe realizarse algunos exámenes previos y así saber si es apto para la cirugía, es decir que en base a los resultados de estos exámenes se toma la decisión de realizar o no el procedimiento.
Los exámenes son: una topografía corneal para determinar la forma de la córnea y una paquimetría corneal para determinar el grosor de la misma.
Aunque es una técnica muy segura, no está exenta de riesgo; sin embargo, la mayoría de los riesgos son reparables, indica.
Las complicaciones se presentan en el 0.5 por ciento de los casos, aproximadamente. El más frecuente son los pliegues a nivel de la córnea, lo cual se puede reparar al siguiente día. Otro problema es el corte incompleto del flap, en cuyo caso no se realiza la cirugía, pero no hay daños al paciente.
La doctora Tapia Escobar asevera que las personas que se someten a esta cirugía resultan con una visión 20/20 ó 20/25.
Los cuidados después de la cirugía son no frotar los ojos en dos semanas, no bañarse en el mar o piscinas al menos en tres meses y no maquillarse la primera semana.
EL PROCESO
Anestesia. El procedimiento inicia con la aplicación de gotas anestésicas. Luego, el médico pone un espéculo en los párpados para mantenerlos abiertos. Se aplica un anillo de succión sobre la córnea; luego se pasa el microqueratomo para realizar un flap corneal. Éste es un corte corneal en dos partes mediante el cual la córnea queda como una naranja cortada en dos pedazos.
Aplicación láser. Luego, el pedazo de arriba se levanta como tapita de naranja y ahí se aplica el láser excimer que se encarga de moldear la córnea para que logre enfocar nítidamente en la retina sin necesidad de usar lentes. Finalmente, se vuelve a poner el flap corneal (el pedazo que se había levantado anteriormente) en su lugar.
Recomendado. Tiene excelentes resultados en problemas de miopía, hipermetropía y astigmatismo o en personas que usan lentes por otros problemas en la vista.