¿Respira bien?

Con la neumonía no se juega. Ante la primera señal de alerta, lleve a su hija o hijo al médico Los problemas respiratorios siguen siendo una de las cinco principales causas de mortalidad en menores de cinco años, en nuestro país. La neumonía es la infección de un pulmón, parte de un pulmón o hasta […]

  • Con la neumonía no se juega. Ante la primera señal de alerta, lleve a su hija o hijo al médico

Los problemas respiratorios siguen siendo una de las cinco principales causas de mortalidad en menores de cinco años, en nuestro país.

La neumonía es la infección de un pulmón, parte de un pulmón o hasta los dos pulmones y puede comenzar como catarro, seguido de dificultad para respirar, ruidos respiratorios, decaimiento, inapetencia, tos acompañada de vómitos y fiebre.

Debido a que la neumonía es una enfermedad que predispone rápidamente a complicaciones y hasta la muerte, usted aprenderá en este artículo a detectar temprano los signos de peligro que pueden amenazar la vida de su hijo o hija.

Le recomiendo aprender a contar la respiración de su niño o niña y si tiene dificultad, pregúntele al médico o enfermera cómo hacerlo.

Es muy importante que usted detecte cuando su hijo está respirando más rápido de lo normal.

SIGNOS DE ALARMA

— El niño o la niña tiene aumentada su frecuencia respiratoria.

— Tiene tiraje intercostal, o sea, cuando respira hay hundimiento entre las costillas.

— Deja de ingerir líquidos.

Si usted identifica esas señales, debe llevarle de inmediato al hospital.

La frecuencia respiratoria se considera rápida y peligrosa cuando en bebés menores de dos meses, hay mayor o igual a 60 respiraciones contadas en un minuto.

De los dos a once meses de edad, hay mayor o igual a 50 respiraciones contadas en un minuto.

De uno a cuatro años de edad, hay mayor o igual a 40 respiraciones contadas en un minuto.

Clínica Sanángel. Teléfono: 277-3556.

CUIDADOS

En el hogar:

Si ha iniciado un problema respiratorio, llevarle al médico.

Ofrezca mucho líquido y leche materna a libre demanda o alimentos como frutas, vegetales, carne si ya la ingiere.

Destape la nariz introduciendo 1 a 3 cc de solución salina o suero fisiológico en cada orificio nasal, hágalo varias veces al día.

Limpie la nariz con pañuelo descartable y bótelos en el basurero para evitar diseminación.

Lave las manitas de su hijo o hija frecuentemente para evitar diseminación.

Evite corrientes de aire frío, abrigue adecuadamente. Ubíquelo en un lugar con buena ventilación.  

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