“Se requieren instituciones fuertes”

Lilliana Rojas-Suárez estuvo recientemente en Nicaragua para participar en un foro sobre la supervisión en la banca en base a los lineamientos internacionales. En esta entrevista deja ver sus apreciaciones sobre Nicaragua Luis Núñez Salmeró[email protected] Cuando uno habla con ella no solamente lo hace con alguien que maneja a profundidad el tema del funcionamiento y […]

  • Lilliana Rojas-Suárez estuvo recientemente en Nicaragua para participar en un foro sobre la supervisión en la banca en base a los lineamientos internacionales. En esta entrevista deja ver sus apreciaciones sobre Nicaragua

Luis Núñez Salmeró[email protected]

Cuando uno habla con ella no solamente lo hace con alguien que maneja a profundidad el tema del funcionamiento y regulaciones bancarias sino que disfruta hablar de ello, lo cual hace que la conversación sobre el tema sea poco árida pese al tema.

Lilliana Rojas-Suárez, consultora internacional de Center for Global Development, un centro dedicado a la investigación de los mercados financieros internacionales.

En este sentido, Rojas desmenuza las tendencias de la banca comercial internacional y las advertencias que deben atenderse para prevenir problemas en el sistema.

Y es que con la apertura de mercados la banca internacional se expandió aceleradamente al punto que fue necesario empezar a establecer límites y regulaciones. Pero después de las crisis financieras de la década de 1990 la banca mundial ya no fue lo mismo y muchas voces exigieron un alto y una revisión de los denominados acuerdos de Basilea I, que a su vez dieron lugar a los acuerdos de Basilea II.

Los detalles de estos lineamientos fueron conversados con Rojas, quien participó en una conferencia promovida en Nicaragua a inicios de septiembre.

¿Qué es Basilea?

Basilea no es una regulación, es un comité, se llama el Comité de Basilea que queda en Ginebra, Suiza, y está formado por representantes de gobiernos básicamente de países industriales. Lo que ellos hacen no es diseñar normativas sino hacer recomendaciones. Esto es importante, porque no es cuando Basilea saca un documento que el mismo tiene que implementarse en los países. No. Este grupo hace recomendaciones que a discreción de los gobiernos, lo toman o no. Eso es Basilea.

¿Cuántos países lo conforman?

El Comité de Basilea tiene dos partes. Primero es que todos los países del mundo de una forma u otra están asociados pero el comité de por sí deberá ser de alrededor de 20 países. Luego tienen invitados que participan continuamente en los diferentes subcomités donde incorporan a otros países.

Tengo entendido que hay coindencias y diferencias sobre todo cuando hablamos de bancos en países industrializados y en países en desarrollo.

El Comité de Basilea cada vez que emite un documento lo hace por consenso, pero cuando se trata de esas recomendaciones hacia la banca, a pesar que el documento lo emite ese grupo formado por representantes de gobiernos, siempre lo hace en consulta con la Banca Privada. Las diferencias no son entre países sino que a veces es entre la banca. Muchas veces es entre el sector privado y sector público.

Por ejemplo el Comité de Basilea hace su primer borrador de proyecto, lo da al sector privado para sus comentarios para ver si toman o no toman las recomendaciones del sector privado. Basilea no emite nada que sea regulatorio, o sea, no es una autoridad. Es un comité que da recomendaciones al mundo y que por su prestigio y reconocimiento la gente lo toma en serio.

Usted ha señalado que la crisis financiera tiene varias señales pero una de ellas y que no necesariamente se expresa en una disminución en los niveles de capital…

Éste es un tema delicado. Lo que dije es que el capital bancario no ha dado buenas señales en los países de América Latina como indicador de crisis bancarias. Porque en un país donde va a haber una crisis bancaria lo que debería suceder es que los bancos comienzan a perder capital y comienzan a perder capital porque la gente saca sus depósitos, porque los accionistas venden sus acciones. Obviamente si perciben que el banco está en problemas el capital debería bajar. Lo que quise mostrar es que en muchas crisis en América Latina no se ha visto ese comportamiento, no se ha visto que los accionistas vendan y que el capital baje. Para mí es una forma de mostrar que el capital regulatorio, el capital que tiene el banco, no es un indicador de la fortaleza del banco. A mí lo que me interesa es el capital económico, que es el verdadero capital que debería tener un banco cuando sus activos están correctamente medidos por el riesgo. Pero no por el riesgo que diga el regulador en un momento dado sino por el riesgo de la economía y ese capital no es el capital económico, que es el que deberían tener los bancos. Mi gráfico mostraba que el capital regulatorio tendía a aumentar, pero el capital económico el verdadero capital que tiene un banco, si hubiera medido bien los activos por el riesgo hubiera bajado.

En toda esta situación ¿cuáles son esas señales que hay que atender antes de una crisis?

Yo decía que hay otros indicadores de riesgo, a los que llamo indicadores de alerta temprana que sí me pueden dar información de problemas bancarios. Uno de ellos es el que me da el dato interbancario que consiste en las líneas de crédito entre ellos y comentaba que nadie conoce mejor un banco que otro banco. Entonces cuando un banco está en problemas, los que le han dado líneas de crédito comienzan a cortárselas. Entonces para mí es un mejor indicador cuando veo que otros bancos le están cortando el crédito al banco que está teniendo problemas.

El otro indicador es las tasas de interés que se ofrecen a los depósitos. Cuando un banco ofrecía tasas de interés bastante altas con relación al promedio a lo que ofrecen los otros bancos, para mí está tratando desesperadamente de atraer depositantes, lo cual es una señal de que está en problemas, necesita financiarse.

Uno de los cuestionamientos que se han hecho es la calificación de riesgo para los gobiernos en el caso de países en desarrollo, lo que ha generado dependencia de bonos del Estado.

No es que dependan en el sentido que son propiedad del Estado. No es dependencia en el sentido que el gobierno les diga qué hacer, sino que son los incentivos que le da a los bancos el gobierno para que lo financien. La ligazón entre gobierno y bancos y se le atribuye en parte que Basilea I, lo que se implementa en este momento, le pone ponderación de riesgo cero, es decir, no es riesgoso el papel gubernamental. El requerimiento de capital de riesgo en el caso de Nicaragua es 10 por ciento.

Esto implica que si multiplico la ponderación, me refiero a cuánto tengo que multiplicar ese diez para saber cuánto poner de capital. Si yo pongo papel gubernamental, adquiero papel gubernamental y no tengo que poner capital, porque mi riesgo es cero. Si le ofrezco a una empresa, la ponderación de riesgo es ciento por ciento, es decir que tengo que poner el máximo de riesgo de capital para una empresa. Si el banco dice que le ofrezco a una empresa tengo que poner el diez por ciento de capital y si le presto al gobierno no tengo que poner nada de capital. Entonces mi incentivo es prestarle al gobierno. Entonces sucede que en Nicaragua, como muchos otros países, tienen carteras en los bancos y se puede mirar a los bancos y van a ver la cantidad de papel gubernamental que tienen.

¿Qué implica esta situación?

Una preocupación es que si el gobierno entra en problemas entran en problemas también los bancos, porque claro que si mis activos son papeles que entran en problemas obviamente yo entro en problema. Pero esa no es mi mayor preocupación, mi mayor preocupación es que el principal incentivo de su negocio sea prestar al gobierno y no al sector privado. La tarea de los bancos es distinguir el riesgo del sector privado, y prestarle a las empresas para que la economía crezca. Si hacen todo el negocio prestando al gobierno ya no van a hacer el esfuerzo en prestarle al sector privado.

Ante esto se ha hablado de la creación de mercados de capital como forma de dinamizar el financiamiento al sector privado.

Cuando menciona mercados de capital se necesitan muchas cosas. No es fácil crearlos, prefiero primero hablar de los buró de crédito, cuyo papel es proveer información a los bancos sobre las empresas. Provee de toda la información para cualquier banco a la hora de valorar a los potenciales clientes.

El desarrollo de los mercados de capitales requiere instituciones muy fuertes. Si compro acciones en una empresa por qué las compraría. Bueno porque me está dando una buena rentabilidad. Mi primera pregunta antes de comprar una acción, si soy un consumidor informado por supuesto, es si esa empresa quiebra, cuál es mi posición relativa. A quién hay que pagar primero por lo que hay que hablar de una ley de quiebra que defina cuando una empresa quiebra tiene que definir a quién va a pagar primero. Entonces los accionistas son a los últimos a quienes se les debe pagar. Los tenedores de bonos, subordinados, tienen prioridad sobre los accionistas.

¿Qué diferencia hay entre bonos y acciones?

Una empresa les vende bonos a unos y a otros acciones. Los bonos le pagan una renta fija mientras las acciones pueden subir o bajar de precio, por lo que si compro una acción acepto que si la empresa quiebra, yo pierdo todo. Si compro bonos no. Para ello se necesita un buen poder judicial que en el momento que la empresa quiebra, efectivamente haga que a los diferentes acreedores se les vaya pagando conforme esa ley de quiebra. Pero si no tenemos eso nunca vamos a tener el mercado de capital.

Se necesita un poder judicial que haga respetar primero a los tenedores de bonos. Hay categorización de a quiénes vas a pagar primero y los últimos a quienes hay que pagar son los accionistas.

En medio de este debate cómo queda la banca estatal.

La banca estatal comercial no tiene mucho sentido. Es decir si tengo un City Bank y una banca estatal comercial no se gana nada. Pero sí, hay algunas razones para pensar en una banca de segundo piso estatal. Esa banca de segundo piso lo que hace es que no genera préstamos directos sino que provee una serie de mecanismos y consigue financiamientos en el exterior y canaliza esos recursos al sector privado.

Esa sí es una tendencia que tiene mucho más valor agregado positivo que la banca comercial. Cuando me dice banca estatal hay muchas, yo no le veo mucho futuro a la banca estatal comercial.

¿Si hablamos de banca de desarrollo?

Depende si es comercial o de segundo piso, si es de segundo piso y hace lo que le digo, porque también puede ser de segundo piso y a la hora de la hora resulta de primer piso. La de segundo piso permite canalizar fondos del exterior hacia los bancos para que éstos a su vez presten.

Efecto de exportaciones

Para la especialista Lilliana Rojas-Suárez, las crisis no solamente están relacionadas con las crisis financieras, sino que tienen que ver con otros factores denominados shock externos.

“Nuestros países son muy volátiles a esos shock que vienen del exterior. Uno de esos shock es los términos de intercambio comercial, cuando disminuyen los precios de los famosos comodities”, indica Rojas.

Según la experta, cada vez que bajan esos precios, café, azúcar, carne entre otros, los que más pierden son los no transables, el que no exporta, el sector local.

Es un sector que muchas veces hace préstamos en dólares pero sus ingresos son en moneda local. Son los que más sufren porque se quedan en un momento dado con una cantidad enorme de préstamos en dólares mientras la moneda local empieza a devaluarse.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí