Alejandro Flores [email protected]
La familia de un ciudadano que falleció la mañana de ayer después que fue catapultado por un vehículo que conducía un menor, no aceptó trámite de mediación y pidió que el hecho fuera remitido a la Fiscalía.
Eduviges Reyes Soza, de 68 años, es la víctima del accidente, el cual iba cruzando la pista a pie de Sur a Norte, cuando fue arrollado por el vehículo Nissan verde, placas 092-464, que conducía el menor J.L.C.A., de 16 años, de Este a Oeste.
El hecho ocurrió a las 6:40 a.m. de ayer, en la Carretera Norte frente a la Nabisco Cristal, en Managua.
La víctima fue catapultada por el vehículo a unos treinta metros por los aires y resultó con graves golpes en la cabeza y fracturas en diferentes partes del cuerpo. El automotor quedó totalmente abollado en la parte delantera izquierda, así como el vidrio frontal quebrado.
El hoy fallecido habitaba de la Nabisco Cristal 75 varas al sur, en el barrio Santa Rosa, en Managua.
DETENCIÓN DOMICILIAR
La Instructor de Tránsito del Distrito Cuatro de Policía, suboficial Elízabeth Solórzano, expresó que la familia del fallecido no quiso llegar a ningún arreglo con la familia del menor.
Señaló que exigieron el ataúd, el cual les fue concedido, y pidieron que el caso fuese remitido a la Fiscalía, la que lo remitirá al Juzgado de Adolescentes.
El delito fue tipificado como homicidio culposo, y por su condición de menor, el acusado guarda arresto domiciliar.
ÉL TUVO LA CULPA
Edgard Martínez, de 55 años, testigo ocular del accidente, señaló que el vehículo que conducía el menor iba a exceso de velocidad, por lo que a la víctima no le dio lugar de esquivarlo.
Aseguró que el adolescente es culpable del accidente, ya que no tomó la precaución debida.
Olivia Arróliga, de 52 años, esposa del hoy fallecido, señaló que éste iba a diario a realizar compras al Mercado Oriental —ayer no fue la excepción—. “Siempre iba al mercado y no le pasaba nada, era precavido al cruzar la pista, pero así es la vida, uno no sabe cuándo va a morir”, dijo muy consternada.
Lucila Areas Incer, de 56 años, madre del menor, manifestó que su hijo se trasladaba del barrio La Primavera hacia el Instituto Pedagógico con unos compañeros de clase.
Arturo Areas Incer, tío del adolescente, dijo que éste viajaba con tres compañeros más en el momento del accidente.