- Fue bajado violentamente de un jeep y allí mismo le descargaron varios balazos
- Según las primeras investigaciones, el extranjero residía en Playa Gigante
Noelia Sánchez RicarteCORRESPONSAL / [email protected]
“El Arbolito”, un populoso bar ubicado en el kilómetro 108 de la Carretera Panamericana fue el escenario del crimen de un holandés identificado como Hernán Jhans María, quien prácticamente fue acribillado en el parqueo de ese lugar; y hasta ahora no se conocen detalles del móvil de este asesinato.
Todo parece indicar que pasadas las 8:00 p.m. de este domingo, un jeep blanco entró rápidamente al parqueo de El Arbolito, luego uno de sus ocupantes se bajó halando a otra persona, que aparentemente venía golpeada porque según testigos no se movía ni pidió auxilio, y procedió a descargar tiros en su cuerpo.
Inmediatamente después de la balacera el jeep salió a toda prisa. Aparentemente la víctima tenía once orificios de bala en el cuerpo; y preliminarmente se conoció que esta persona residía en Playa Gigante, en el municipio de Tola, y se estima que tenía unos 64 años de edad.
La Policía ha brindado pocos detalles de este caso. Luisa Amalia Chavarría, vocera de la Policía de Rivas, indicó que el cuerpo del extranjero fue remitido el mismo domingo al Instituto de Medicina Legal para determinar con precisión la cantidad de impactos que tenía en su cuerpo, así como el tipo de arma que se usó para asesinarlo.
PARECÍAN TRIQUITRAQUES
“Estábamos viendo televisión cuando un carro blanco con capa negra entró rápidamente, escuchamos disparos y salió rápidamente (el vehículo), pero las personas que ahí venían no consumieron nada en ningún momento en el negocio”, dijo una de las muchachas que labora en el bar, que pidió se omitiera su nombre.
Indicó que al inicio creyeron que se trataba de triquitraques pero luego supieron que eran balazos, la reacción inmediata de las personas que estaban en el lugar fue agacharse, aunque otros huyeron de inmediato.
Hay varias versiones encontradas entre los testigos de este hecho, algunas trabajadoras de El Arbolito coinciden que en el negocio había muy poca gente, sin embargo otros aseguran que habían bastantes clientes.
Una pareja con su hijo (cuyos nombres serán omitidos por su seguridad) se encontraban en el parqueo del bar en espera de un vehículo que llevarían a reparar. “Cuando entró el jeep blanco era tipo película de terror por los disparos que se escuchaban”, indicó uno de los testigos.
Esta persona asegura que cuando el ciudadano que mató al extranjero se enteró que alrededor había algunos testigos, comenzó a dispararles a matar, sin embargo a estos últimos los salvó la oscuridad y el hecho de que se tiraron de inmediato al suelo.
Como parte del proceso de investigación, se han practicado muestras de parafina a todos los trabajadores de ese lugar.
VERSIONES
Varias personas que se encontraban en el parqueo del bar fueron testigos del crimen contra Hernán Jhans María
Una trabajadora del lugar, que no brindó su nombre, cree que el extranjero venía mal herido. “Estaba de un lado con la cabeza en la piedra, tenía un poco de sangre en la espalda y se miraba como si tenía golpes, parecía que estaba desnucado”, dijo.
Al extranjero lo describen como bien parecido, pelón, con barba y la Policía tenía en su poder la ropa que esta persona usaba la noche que fue ultimado: un pantalón caqui, camisa ploma, calcetas blancas y zapatos café.
Las trabajadoras del bar dijeron que no recordaban haber visto a este ciudadano en el negocio. Aunque, después dijeron que era imposible distinguir entre tantos clientes si el holandés había estado en otras ocasiones en este lugar.
POLICÍA INVESTIGA
El cadáver de Hernán Jhans María fue trasladado al Instituto de Medicina Legal para determinar las causas de la muerte y aportar pistas a las investigaciones que realiza la Policía de Rivas. Hasta ayer por la tarde el cadáver no había sido retirado.