Agentes del FBI, apoyados por soldados estadounidenses, libraron una encarnizada batalla para atrapar a Filiberto Ojeda Ríos, quien tenía más de una década de fugitivo. Se escondía en esta casa de Hormiguero, a unos 150 km al oeste de San Juan.

Líder independentista de Puerto Rico muere en un tiroteo con FBI

Filiberto Ojeda era un hombre-mito que juró jamás dejarse agarrar vivo EFE SAN JUAN.- El líder del Ejército Popular Boricua “Los Macheteros”, Filiberto Ojeda Ríos, un auténtico mito para los independentistas puertorriqueños, murió en un tiroteo con el FBI durante una larga operación policial, se informó el sábado oficialmente. “Definitivamente, Filiberto Ojeda Ríos está muerto”, […]

  • Filiberto Ojeda era un hombre-mito que juró jamás dejarse agarrar vivo

EFE

SAN JUAN.- El líder del Ejército Popular Boricua “Los Macheteros”, Filiberto Ojeda Ríos, un auténtico mito para los independentistas puertorriqueños, murió en un tiroteo con el FBI durante una larga operación policial, se informó el sábado oficialmente.

“Definitivamente, Filiberto Ojeda Ríos está muerto”, confirmó el jefe de la Policía puertorriqueña, Pedro Toledo Dávila, tras haber sido informado por el Buró Federal de Investigación (FBI).

La operación del FBI para detener a Ojeda Ríos, de 72 años y prófugo desde 1990, se inició en la tarde del viernes, cuando casi un centenar de agentes federales rodeó una residencia de la localidad de Hormiguero, unos 150 kilómetros al oeste de San Juan.

En el operativo resultó herido un agente del FBI y fue arrestada la esposa de Ojeda Ríos, Elma Beatriz Rosado Barbosa. Ayer fue puesta en libertad, según su abogado.

El FBI no informó en ningún momento del propósito de la operación en marcha y fue el jefe de la Policía puertorriqueña quien explicó que los agentes federales habían localizado a Ojeda Ríos y que se disponían a detenerlo.

En medio de una absoluta falta de información sobre el resultado de la operación policial, los líderes del Partido Independentista de Puerto Rico (PIP) sacaron a las calles a su militancia para protestar contra lo que ya anunciaban como “el asesinato” del líder del Ejército Popular Boricua, más conocido como “Los Macheteros”.

El propio gobernador de Puerto Rico, Aníbal Acevedo Vilá, se quejó ayer del hermetismo del FBI por la falta de información.

Los agentes del FBI mantuvieron rodeada la vivienda en que se encontraba Ojeda Ríos, después del tiroteo, sin atreverse a ingresar para comprobar la presencia del líder independentista y su estado, según explicó a EFE Toledo.

El jefe de la Policía puertorriqueña subrayó en todo momento que su departamento no tenía competencia alguna en la operación policial.

Tras la protesta emitida por el gobernador, que se sumaba a las expresadas por diversas autoridades puertorriqueñas, el FBI finalmente le confirmó ayer oficialmente al gobierno de Puerto Rico la muerte de Ojeda Ríos.

Toledo confirmó además que el FBI continuaba en la escena de los hechos a la espera de que llegara el personal del Instituto de Ciencias Forenses local.

“Se garantizó que la persona designada por la familia de Ojeda Ríos, el doctor Héctor Pesquera, tendrá acceso al procedimiento de la autopsia”, agregó Toledo.

Trompetista de profesión y músico de la Sonora Ponceña, Ojeda Ríos se entregó a la causa del independentismo puertorriqueño, lo que le llevó a liderar el robo de siete millones de dólares a un camión blindado de la compañía Wells Fargo el 12 de septiembre de 1983, en la localidad de Hartford, Estado de Connecticut (EE.UU.).

Durante más de una década fue el puertorriqueño más buscado por el Gobierno Federal de los EE. UU., después de que en 1990 se quitara de uno de sus tobillos el dispositivo de seguridad electrónico con el que se le controlaba su libertad condicional.

Dejó ese dispositivo a las puertas del periódico independentista “Claridad” en San Juan.

Ojeda Ríos había sido liberado en 1988 tras el pago de una fianza de un millón de dólares después de pasar tres años en prisión a la espera de juicio por el espectacular robo contra la Wells Fargo.

“Los Macheteros” aseguraron que ese dinero se utilizó para repartir regalos a los niños puertorriqueños además de promover la independencia de esta isla.

Tras la violación de su libertad condicional, un juez de Connecticut le condenó en ausencia a 55 años de prisión por el atraco a la Wells Fargo.

En la página de Internet del FBI se ofrecía una recompensa de medio millón de dólares a quien pudiera dar con el paradero de Ojeda Ríos, considerado uno de los diez hombres más buscados por ese organismo policial y quien ha utilizado, entre otros muchos, el nombre ficticio de “Pedro Almodóvar”.

El líder independentista había asegurado en diversas ocasiones que nunca se dejaría atrapar vivo.

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