Tim DahlbergAP
LAS VEGAS.- Leavander Johnson dedicó su vida de boxeador profesional a buscar trabajosamente las elusivas gloria y riqueza en el cuadrilátero, tal como lo hizo hasta su pelea postrera frente al mexicano Jesús Chávez en pleito por el título ligero de la Federación Internacional de Boxeo.
Tuvo que viajar a Italia para coronarse campeón, hasta que finalmente pudo ceñirse el preciado cinto para soñar con un futuro mejor.
Todo se desplomó en menos de una hora sobre un ring de Las Vegas. Primero, Johnson perdió su título mundial. Después se le fue la vida.
El pugilista de 35 años murió el jueves en un hospital local, cinco días después de haber sido conducido de urgencia desde su vestuario en el hotel-casino MGM con una hemorragia cerebral.
Los médicos intervinieron frenéticamente para tratar de salvarle la vida, y 40 minutos después de bajar mareado del cuadrilátero ya estaba en un quirófano. Pero su lesión cerebral era tan severa que todo esfuerzo resultó inútil.
“Si queda algún consuelo, es que murió haciendo lo que amaba”, comentó Lou DiBella, su promotor. “Murió como un campeón”.
Los médicos dijeron que casi no había nada que hacer cuando el organismo de Johnson dejó de responder al tratamiento. Su cirujano calculó que sólo sobrevive uno de cada cuatro pacientes con hematomas como el de Johnson.
“No teníamos más recursos para mejorar su prognosis, de modo que su familia decidió muy acertadamente que le retirasen el tratamiento”, dijo el doctor William Smith. “Falleció muy pacíficamente”.
Johnson hacía su primera defensa como campeón cuando subió al cuadrilátero el sábado por la noche para enfrentar a Chávez. Subió con el cinto de la FIB en la cintura y con su confianza de flamante campeón.
Johnson se había hecho profesional en 1989, después de más de cien peleas como aficionado. Pero enfrentó contratiempos, incluyendo tres derrotas en peleas por títulos, y parecía destinado al olvido.
Apenas había ganado tres de sus últimos seis combates cuando DiBella logró conseguirle una pelea por el título vacante ligero de la FIB. Tuvo que ir a Italia para pelear con el favorito local Stefano Zoff, y luego de noquearlo en siete asaltos volvió con la corona desbordante de felicidad.
NADA FÁCIL
Wladimir Klitschko se encuentra en una posición desacostumbrada en su pelea de esta noche frente al invicto nigeriano Samuel Peter. No es el favorito.
Después que su prometedora carrera se vio frenada por sorpresivas derrotas frente a Corrie Sanders y Lamon Brewster, el ucraniano de 1,98 metros de altura enfrentará a Peter en pelea eliminatoria a doce asaltos. Peter es favorito por 8-5.
En la otra pelea estelar de la cartelera se enfrentarán Miguel Cotto y Ricardo Torres.