El cerro Mokorón: desarrollo de Managua

Matilde Mordt

En un contexto de crecimiento poblacional acelerado, surgimiento de asentamientos espontáneos, riesgos de desastres y pocos recursos humanos y financieros, se entiende la dificultad que tienen los municipios del país para llevar adelante una planificación urbana que contribuya al desarrollo de sus habitantes. Pero no debieran desperdiciarse oportunidades únicas que podrían conducir a un desarrollo urbano más armónico e integral.

Éste podría ser el caso del Mokorón, un área de unas 50 manzanas ubicada en las cercanías de la UNAN, en Managua. Entre 1957 y 2003, Mokorón fue base militar; actualmente, el Ejército ha cedido el área al Instituto de Previsión Social Militar, que tiene la intención de urbanizar el área. Sin embargo, Mokorón pudiera convertirse en un ejemplo para el desarrollo urbano de Managua, desde varios puntos de vista:

Provee un servicio ambiental y de regulación hídrica. Mokorón contiene una valiosa muestra de bosque tropical seco, con una variada flora y fauna. Brinda servicios ambientales de importancia tales como provisión de oxígeno, regulación de clima, contribución a la recarga hídrica y regulación del drenaje de las aguas pluviales que atraviesan la ciudad. Tiene una importancia singular en cuanto al manejo hídrico; según estudios de la Universidad Real Politécnica de Estocolmo, en lo profundo de su suelo se localiza un manto acuífero de elevada calidad.

La microcuenca en la cual se ubica Mokorón es la que mayor daño ambiental provoca en Managua, debido a la pérdida de cobertura vegetal producto del descontrolado proceso de urbanización. La necesidad de promover la conservación del suelo y el agua en las subcuencas de esta capital, es justamente uno de los temas claves del desarrollo urbano de Managua. Es importante para el manejo de riesgos. Una de las competencias municipales, según la Ley, es prevenir los impactos causados por desastres naturales. Según el Plan Regulador de Managua y el Reglamento de Desarrollo Urbano, el Gobierno Municipal debe dar tratamiento especial a las zonas de riesgo, aprobando desarrollos urbanos solamente en terrenos que garanticen la seguridad de la población.

Al estar situado directamente encima de la Colonia Miguel Bonilla, Mokorón funciona como receptor de las aguas pluviales, evitando la ocurrencia de inundaciones y deslaves en dicha zona poblada. Es más, tiene una función de mitigación para otras zonas en la pendiente sur-norte de la subcuenca. La Alcaldía debería estar consciente de la importancia de esta función después de haber tenido que responder a los deslaves ocurridos después de la construcción de la pista suburbana. Mokorón es un sitio histórico. Según un informe del Centro Arqueológico de Documentación e Investigación (CADI-UNAN), en la zona se localizan hallazgos arqueológicos, los cuales debieran ser debidamente investigados.

Por otro lado, la zona tiene una historia reciente más sombría: fue testigo de asesinatos en la época de Somoza, y es un lugar donde reposan los cadáveres de jóvenes que se opusieron a la dictadura. Todavía hay madres que depositan ofrendas florales a sus hijos caídos en el lugar. Podría proveer servicios de recreación para los managuas. Es competencia de la Alcaldía promover la cultura, el deporte y la recreación. En Managua, hay un déficit de espacios recreativos y deportivos —lo confirma el lamentable cuadro de personas corriendo alrededor de la estatua de la Virgen, en medio de la contaminación vehicular—. Mokorón pudiera constituirse en un parque donde se mostrara el ecosistema de la capital, enseñara parte de la historia del país, y se proporcionara un espacio para actividades deportivas. Podría convertirse en un modelo de participación ciudadana. Desde el 2003, la ciudadanía se ha movilizado en defensa del Mokorón, para impedir la destrucción de la zona. Entre otras acciones, al amparo de la Ley de Participación Ciudadana, se elaboró una propuesta de declaratoria de Parque Ecológico Municipal y Monumento Histórico, con el apoyo de 2,500 firmas. Lamentablemente, la propuesta fue denegada por el presente Concejo, alegándose, entre otras, razones de costo por indemnización de los terrenos.

Sin embargo, con un poco de voluntad política, sería posible negociar soluciones con el Ejército/IPSM en cuanto al uso del terreno. Invitamos al Gobierno Municipal y otros entes a pensar en el desarrollo urbano para la gente y desde la gente. ¡Hagamos del Mokorón un ejemplo de alianzas y participación para el desarrollo urbano!

La autora es doctora en Geografía Humana y Economista.

Editorial
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