Byron Largaespada V.
En vista del tsunami que ya no es simple ola de robos, desfalcos, cohechos, concusiones, prevaricatos y tuti cuanti, y que sufre el mísero erario nacional, urge una ley general severa que exija de todo funcionario o empleado público que maneje algún centavo del fisco, rinda, antes de tomar posesión del empleo, una fianza hipotecaria o cualquiera otra garantía legal y económica suficiente para que el fiador o el bien enajenado o pignorado respondan por los posibles delitos enumerados del funcionario o empleado.
Si no se hace así nos precipitaremos más en el abismo y las leyes son sólo un aspecto, importante por cierto, de luchar contra este sida. Esto vale también para los que somos notarios, vale decir, servidores públicos.
¿Y los diputados legisladores dónde están? Muy bien gracias. Hago salvedades, pues entre ellos hay gente muy honorable, pero al que le caiga el guante que se lo plante.,
Abogado y Notario Público.