- Campesino intentaba encenderla con gasolina en una comunidad de Bocay
Silvia González SilesCORRESPONSAL/[email protected]
Envuelto en llamas se vio en un abrir y cerrar de ojos el campesino Juan Antonio López García, de 29 años, luego de explotarle una lámpara de gas en las manos.
El incendio sucedió la semana pasada, el viernes por la noche, pero por la lejanía del lugar fue trasladado hasta el siguiente día al Hospital Victoria Mota, de Jinotega.
Todo ocurrió cuando en su casa, localizada en la comarca Cerro La Tigra, comunidad de Ayapal, municipio de San José de Bocay, Juan José después de llegar del trabajo, a eso de las 8:00 p.m., se puso en la cocina de la casa a llenar de gasolina una lámpara, cuando de repente ésta explotó.
“Mi mujer estaba en el cuarto con el niño de 18 meses y yo me puse a dejar la lámpara lista porque tenía que madrugar a moler un maíz, por lo que decidí llenarla de gasolina, sin darme cuenta que ésta echaba una llamita”, relató.
En su lecho de enfermo en la sala de cirugía del Hospital Victoria Mota, Juan Antonio sólo recuerda que sintió que algo lo golpeó con fuerza y nadie lo podía socorrer, pues en su casa se encontraba con su hijo y su mujer y ésta al verlo envuelto en llamas únicamente le gritaba que no podía hacer nada.
Relató que una vez envuelto en llamas, para evitar que el fuego se propagara a toda la casa, el infortunado reaccionó y trató de apagar el fuego de su cuerpo con otra ropa que encontró a su paso.
Afortunadamente nadie más resultó herido, únicamente cuatro sacos de granos básicos y una buena cantidad de ropa que se encontraba cerca del siniestro resultó quemada.
Según la doctora Lía Segovia Amador, médico de turno, el pequeño agricultor sufrió quemaduras de segundo grado en parte del tronco, brazos, cara y parte de la pierna derecha.
Explicó que el paciente tendrá que permanecer hospitalizado unos días más para ver su evolución, pero al no ver un cambio positivo tendrá que ser trasladado al Hospital Fernando Vélez Paiz.