Neófitos

María José Zamora El 10 de septiembre en esta misma sección de Cartas al Director, se publicó un escrito de don Alfonso Castellón Ayón titulado: Rizo versus Bolaños. A pesar de que el señor Castellón no menciona mi nombre en ningún momento, ni brinda datos sobre la fecha de publicación del artículo sobre el cual […]

María José Zamora

El 10 de septiembre en esta misma sección de Cartas al Director, se publicó un escrito de don Alfonso Castellón Ayón titulado: Rizo versus Bolaños. A pesar de que el señor Castellón no menciona mi nombre en ningún momento, ni brinda datos sobre la fecha de publicación del artículo sobre el cual basó su referida carta, me parece importante indicar que éste fue publicado en LA PRENSA el 6 de septiembre y se tituló: Los genios maléficos.

Don Alfonso advierte en su carta, que una persona neófita en política no puede dar opiniones sobre estos temas. Yo respeto su punto de vista pero definitivamente no lo comparto, porque obedecer esa advertencia sería regresar al oscurantismo de los años ochenta. El espacio que brinda LA PRENSA para que la ciudadanía se exprese, felizmente no es exclusivo para los expertos.

Por otra parte la exposición que hace en defensa del doctor José Rizo Castellón, corrobora mi opinión de que si en lugar de don Enrique estuviera el señor Vicepresidente, los problemas nacionales que arrastramos por más de 180 años de vida independientemente, como bien señala don Alfonso Castellón, no hubieran sido ni siquiera señalados. Porque, entiendo yo que para los políticos tradicionales nicaragüenses al puesto público se llega de vacaciones, no a trabajar; a lucrarse, no a servir; a figurar, no a ayudar a quien más lo necesita; a politiquear, no a resolver los problemas; a llenarse la boca con discursos populistas, no a educar a la ciudadanía. Por lo tanto la lucha contra la corrupción que puso en marcha el gobierno de don Enrique Bolaños y que además ha significado cumplir con una de sus promesas de campaña, es ya un hito en la historia nacional.

Aunque don Alfonso opine que el ingeniero Bolaños es un inepto, soberbio y maléfico; yo creo todo lo contrario: es un visionario, paciente, prudente y perseverante, un hombre de buena fe, temeroso de Dios, respetuoso de sus semejantes, un luchador. Para quienes están acostumbrados a fosilizarse en el poder y a despojar a Nicaragua de sus oportunidades de desarrollo, el trabajo que el presidente Enrique Bolaños ha desempeñado es sin duda alguna desastroso.

Es lamentable que el Vicepresidente de la República, siendo como describe don Alfonso; “un político de altos kilates” haya tomado desde un inicio la “política” de contradecir y competir contra el Presidente de la República, quien goza del respeto de los gobiernos de los países, que en gran parte sustentan la economía de Nicaragua.

Debido a que don Alfonso no especificó el nombre del movimiento de “plásticos” y “oportunistas” que según él me respalda, no puedo emitir opinión al respecto; sin embargo, sí creo imprescindible aclararle que mis escritos de opinión son de carácter estrictamente personal. Mi único respaldo son aquellas personas que sin conocerlas se acercan en la calle y me dicen que ellas opinan igual que yo.

Cartas al Director

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