Por Deborah Robb Taylor [email protected]
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Pearl Lagoon: 10/12
Por Deborah Robb Taylor
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Diez de las 12 comunidades de la cuenca de Laguna de Perlas finalizaron, la semana pasada, un encuentro de día y medio en la sede municipal, Pearl Lagoon. Los concejales comunales reestructuraron la autoridad territorial que pide al Gobierno Regional para que se proceda con el diagnóstico de la tenencia de sus propiedades comunales. El levantamiento de quién es dueño de qué y qué tierras se disputan, es indispensable para la demarcación de las propiedades comunitarias: la Ley 445 manda que ningún título se emita por propiedad en litigio.
Hasta hace un mes, las 12 comunidades presentaban una demanda conjunta. “La estrategia era asegurar la demarcación para todos y después resolver los diferentes reclamos entre nosotros”, explica el presidente del Consejo Comunal de Laguna, Kenneth Fox. La reunión original de las 12 comunidades fue hazaña de política interracial. Los garífunas están en Brown Bank, La Fe y Orinoco. Los miskitus se asientan en Tasbapounie, Set Net Point, Raitipura, Awas, Kakabila y Haulover. Los mestizos dominan en Pueblo Nuevo. Pearl Lagoon y Marshall Point son de mayoría creole.
Entre Pearl Lagoon, donde se habla el inglés criollo, y Raitipura, el mískitu, no hay más de 15 minutos a pie. Haulover está a otros 10 minutos a pie desde la sede municipal, pero asimismo se habla inglés, la rivalidad entre las dos comunidades es del orden, por ejemplo, de un nica contra un tico. Dice Valdrack Jaenstchke, especialista político del PNUD, con vínculos matrimoniales en Laguna de Perlas: “La concepción territorial tiene más sentido estratégico. Son comunidades demasiado pequeñas para prosperar solas a largo plazo”.
Tasbapounie: pagó por servicio ambiental
Tasbapounie, igual, se retiró de la moción territorial y le siguió Marshall Point. Tasbapounie reclama las mayores extensiones en la Reserva Forestal del Wawashan y su consejo comunitario firmó recientemente un acuerdo con una empresa USA-Costarricense de venta de servicios ambientales, en este caso por la fijación de carbono mediante el control del talado del bosque. Según Fox, “no quieren compartir y están en su derecho”.
El reverendo Rayfield Hodgson articuló el negocio mediante su Fundación Ambientalista de las Regiones Autónomas (Fundara). Pero a la hora del cierre, lamenta que “nadie me llamó entonces no sé qué fue lo que se vendió ni a cuanto”. Hodgson preside el Consejo Regional de la RAAS y niega ser el artífice de la salida de las dos comunidades de la gestión territorial de la cuenca. Hodgson considera sí, que Tasbapounie —una franja estrecha de playa entre el mar y una laguna escondida dentro de la laguna mayor—, es la que está más lista para empezar a demarcar. “Tasba comenzó a medir sus tierras desde 1994 y sabe exactamente qué le pertenece”.
“NO ES PECADO”
El reverendo resiente que se le vea como obstáculo a la demarcación de las propiedades comunales. “Mi oficina tiene que dar las credenciales a los consejos territoriales que se están formando, pero eso lo hace el secretario del Consejo. Sólo tengo que intervenir si después de ocho días el Secretario no haya efectuado el registro y eso sólo si las autoridades comunales me lo solicitan”. Dice también que espera que Laguna de Perlas haga una gestión colectiva porque así le facilitan el trabajo a Conadeti, ente ejecutor de la demarcación.