Ludwin Loáisiga Lópezpolí[email protected]
La reserva de misiles tierra-aire de origen soviético, conocidos como Sam-7, mantiene en parálisis parte de la cooperación de Estados Unidos al Ejército de Nicaragua, informó el ministro de Defensa, Avil Ramírez, luego de reunirse con el embajador del país del norte, Paul A. Trivelli.
Las Fuerzas Armadas nicaragüenses mantienen en resguardo un mil 51 unidades de Sam-7, sin embargo en la Asamblea Nacional existen dos iniciativas —que no prosperan— para eliminar 651 misiles.
Estados Unidos exige a Nicaragua la destrucción de los misiles, para mantener y aumentar la cooperación al país. La posición fue ratificada por Trivelli durante la visita de cortesía que ayer realizó a Ramírez, según las declaraciones del propio ministro de Defensa.
“Es fundamental para reanudar la ayuda total en cooperación militar, la destrucción de los misiles”, dijo Ramírez tras su encuentro con Trivelli, en el cual también se abordaron temas relacionados con otros programas de colaboración para combatir el narcotráfico y las “amenazas emergentes”.
Ramírez sostuvo que el Gobierno confía en que la bancada liberal impulse en el parlamento la autorización para eliminar los 651 Sam-7.
No obstante, el jefe del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) en el parlamento, Enrique Quiñónez, refutó a Ramírez y calificó como “hipócrita” al Ejecutivo por no cabildear en lo relativo a la destrucción de los misiles tierra-aire.
“El Gobierno no se ha acercado”, señaló Quiñónez.