- Cuatro horas de reunión entre Gobierno, Asamblea e industria eléctrica no condujeron a acuerdos
- Se prevé una disminución de la demanda de energía esta semana de fiestas patrias
Luis Núñez yLuis Felipe [email protected]
A ningún acuerdo concreto llegaron el Gobierno, la Asamblea Nacional, la empresa privada y la industria eléctrica, para resolver la crisis que atraviesa el país y todos se limitaron a decir que “se logró avanzar en la búsqueda de soluciones”, a la vez anunciaron que los apagones continuarán “algunas semanas más”.
El diputado del Frente Sandinista, Edwin Castro, de la Comisión de Transporte e Infraestructura del parlamento, afirmó que solamente lograron un “acuerdo sin firmas, de voluntades, de palabra” debido a que Hacienda no quiso firmarlo, pese a que, según él, se había avanzado en puntos de consenso como la identificación de 12 millones de dólares para un reajuste de la tarifa.
El ministro de Hacienda y Crédito Público, Mario Arana, reconoció que cuentan con ese dinero pero que todavía no tienen definido el mecanismo para utilizarlo, “hay montos que el Gobierno tiene, porque hemos ahorrado y reservado para emergencias como ésta, pero esta plata le cuesta a todos los nicaragüenses”.
Mantiene la posición de subsidiar a todos los consumidores de menos de 150 kilovatios, que constituyen el 73 por ciento de los consumidores de electricidad en el país.
De utilizarse estos 12 millones de dólares, se tendría que hacer una nueva reforma presupuestaria, diferente a la que el Ejecutivo tiene pendiente de enviar al Legislativo. En este sentido Castro recomienda enviarla aparte para aprobarla más rápido.
César Zamora, de la Empresa Eléctrica de Corinto, aseguró que mantendrán los apagones en el mismo nivel, es decir de tres a cuatro horas, aunque prevén que esta semana la demanda disminuya por tratarse de días de fiesta en los que la demanda se reduce. “Lo que nos anima es que no habrá necesidad de aumentar los cortes, ya que inicialmente contemplábamos hasta 12 horas de racionamiento”, agregó.
Inicialmente contemplaban un recorte de hasta 120 megavatios que se reducen a 80 dado que a partir de hoy entrará en funcionamiento la Planta Managua, que estaba fuera de servicio y que aporta 40 megavatios, informó el director de la empresa de transmisión de energía, Humberto Salvo.
EMPRESARIOS CAUTELOSOS
La solución podría llevar al menos tres semanas en resolverse, por lo que los empresarios demandaron a Unión Fenosa evitar cortes en sectores sensibles de la sociedad, como hospitales y parques industriales, explicó José Adán Aguerri, presidente de la Cámara de Comercio de Nicaragua.
En este sentido afirma que continuarán trabajando en impulsar la ley de reforma presupuestaria que incluya los 12 millones de subsidio para el sector, al mismo tiempo que continuarán cabildeando con la Corte Suprema de Justicia para que defina de una vez la situación del incremento tarifario.
Sobre esto último, tanto la Asamblea Nacional como el Ejecutivo coincidieron en que es posible un incremento tarifario pero que dependerá del “ente regulador”. El problema es que el Gobierno solamente reconoce al Instituto Nicaragüense de Energía (INE) mientras la Asamblea a la Intendencia de Energía.
Por otro lado, diferentes organizaciones de consumidores proponen que la Contraloría General de la República realice una auditoría a los contratos de concesión de la distribución de la energía eléctrica y al contrato de venta de las acciones de la Empresa Nicaragüense de Electricidad efectuados a las empresas Disnorte-Dissur-Unión Fenosa.
LLEVARLO AL DIÁLOGO
El presidente de la Asamblea Nacional, René Núñez, instó ayer al Gobierno a reintegrarse al diálogo para buscar una solución conjunta a la crisis energética que atraviesa el país, provocada por el alza en los precios del petróleo.
“El reto está en las manos del Ejecutivo. La Asamblea Nacional está a la espera de su respuesta”, dijo.
Consideró que la respuesta no es elevar el precio de la tarifa de energía, sino “buscar petróleo más barato”.
Agregó que también debe examinarse la cadena de costos de las empresas petroleras y el de los distribuidores de combustibles en el país y sugirió importar derivados del petróleo ya elaborados.
Su colega sandinista Wálmaro Gutiérrez dijo que ellos no apoyarán una reforma tributaria que modifique el Impuesto Selectivo de Consumo (ISC) a los derivados del petróleo.
“Lejos de crear un nuevo tributo, lo que deberíamos hacer es revisar el Impuesto Específico de Consumo (IEC) a los derivados del petróleo, para montarlo dentro de una banda de precios, de suerte tal que cuando suba el combustible tienda a bajar en alguna proporción el IEC”, añadió. Agregó que en ese caso, el descenso en el IEC absorbería “en alguna medida el impacto negativo del incremento del petróleo”.
En tanto, el diputado liberal Noel Ramírez acotó que en vez de aumentar el ISC, se deberían trasladar todas las utilidades de Hidrogesa “a las autoridades que fijan las tarifas”.
Mientras, el secretario general del FSLN, Daniel Ortega, se pronunció en contra de cualquier posibilidad de que la tarifa de la electricidad sea reajustada, así como el incremento del ISC a los combustibles.
Ortega insistió en que se debe investigar las ganancias de las petroleras y generadoras de electricidad, así como los contratos de concesión de las generadoras y distribuidoras eléctricas. Insistió en que el Gobierno no debe adoptar medidas unilaterales, y discutir sus propuestas en una eventual reinstalación del diálogo tripartito.
PROPONEN REDUCIR IMPUESTO
En Guatemala, cuatro bancadas parlamentarias presentaron ayer igual número de iniciativas con las que esperan bajar el impuesto que se cobra a los combustibles y paliar la escalada de precios en la gasolina, informó la agencia AP.
«Queremos quitar el impuesto al diesel y bajar a la mitad el de las gasolinas. También queremos que se rebaje en un 50 por ciento el Impuesto al Valor Agregado que se paga en los combustibles», dijo la diputada Roxanna Baldetti, del Partido Patriota.
Las otras tres propuestas de ley están más o menos en los mismos términos, es decir, rebajar entre 55 y 65 centavos de dólar que se pagan por cada galón de diesel o gasolina.
Los transportistas urbanos anunciaron también que si el diesel sigue subiendo de precio, aumentarán el valor del boleto de autobús.
El Gobierno percibe unos 250 millones de dólares de impuestos por combustibles de un presupuesto total de unos 4,300 millones de dólares.
NO VA EL ISC
La posibilidad de aumentar el Impuesto Selectivo de Consumo (ISC) para desincentivar el consumo de petróleo fue descartada por el Gobierno, dado el rechazo generalizado. Ésta es una posibilidad que se volvería a considerar con niveles de precios de 100 dólares, afirmaron empresarios consultados.
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