Luis Núñez Salmeróneconomí[email protected]
En 1988 se firmó el primer acuerdo de supervisión bancaria denominado Basilea I, por haberse hecho en esta ciudad al noreste de Suiza y que pretendía establecer las reglas de la banca comercial en el mundo.
No estaban muy lejanas las crisis financieras mundiales que vinieron después, México y su efecto tequila en 1994, crisis asiática en 1997, crisis en Brasil, Turquía y Rusia en 1998.
En 1999 se firma un nuevo acuerdo conocido como Basilea II, que amplía la cobertura de supervisión bancaria, basada en lo que se ha denominado tres pilares fundamentales: requerimientos de capital mínimo, proceso de supervisión bancaria y los riesgos o disciplina de mercado.
“En Nicaragua nos estamos enfocando en los dos últimos pilares”, afirma Alfonso Llanes, vicesuperintendente de Bancos. Y en esa dirección está encaminada la nueva legislación bancaria.
Se trata de una necesidad impuesta por la apertura comercial y financiera mundial, que ha permitido el movimiento de capitales de un país a otro sin muchas restricciones, que ha tropezado con fuertes crisis en diferentes países del mundo. En Nicaragua el período 2000-2001 se caracterizó por la quiebra de importantes bancos.
Según Gabriel Solórzano, presidente de Findesa, el desarrollo de la economía mundial empuja la necesidad de establecer “las reglas con las cuales va a trabajar el capital”.
Las nuevas regulaciones de Basilea en este sentido apuntan a una mayor regulación del riesgo y se amplía la supervisión en esa dirección.
Según Solórzano, con Basilea I el riesgo estaba limitado a las operaciones bancarias mientras que ahora con Basilea II el mismo se amplía a otras variables como desastres naturales, crisis económicas de los países y que deben ser prevenidas por las instituciones bancarias.
Se estima que las normas de Basilea II entren en vigencia a partir del año 2007 en un proceso en el que Nicaragua ya está trabajando, según el vicesuperintendente de bancos, “estamos enfocados en hacer cumplir completamente los acuerdos de Basilea I”.
En este sentido Solórzano reconoce la prudencia de la SIB en cuanto a la aplicación del acuerdo, ya que los mismos (Basilea II) deben aplicarse progresivamente.
BANCA PRIVADA LISTA
Silvio Lanuza, gerente general del Banco de Finanzas (BDF), afirmó que esto hay que verlo en perspectiva a partir de la superación de la crisis bancaria del 2001, que significó el incremento en los estándares de supervisión de forma que este endurecimiento de las medidas “se viene dando aún antes de entrar Basilea II”.
Luis Rivas, gerente general del Banco de la Producción (Banpro), sostuvo que “hay avances en esa dirección”, pero que todavía hace falta implementar otras cosas antes de implementar Basilea II, “creo que los bancos después de las crisis se han fortalecido bastante”.
BASILEA
Basilea es un comité internacional de entidades bancarias que establece las reglas bancarias mundiales.
El comité de Supervisión de Basilea reconoce la necesidad de ampliar en la supervisión del riesgo, a partir del acelerado proceso de desarrollo que ha experimentado el sector financiero mundial.
Una forma de prepararse es consolidar los sistemas de control interno de los bancos, así como mantener el acceso a los datos, disponibilidad, suficiencia y exactitud de los mismos.
Prevé la creación de incentivos para mejorar los procedimientos de evaluación de riesgos.