Sacándole el “jugo” a la basura

Miembros de dos cooperativas viven ya dignamente del reciclaje Amparo [email protected] Desde hace un par de meses 36 personas del basurero capitalino La Chureca, y de los barrios Acahualinca y Los Martínez, tienen un salario fijo que ronda al mes los 1,200 córdobas, reciclando basura. Es decir, que ya obtienen el doble de lo que […]

  • Miembros de dos cooperativas viven ya dignamente del reciclaje

Amparo [email protected]

Desde hace un par de meses 36 personas del basurero capitalino La Chureca, y de los barrios Acahualinca y Los Martínez, tienen un salario fijo que ronda al mes los 1,200 córdobas, reciclando basura.

Es decir, que ya obtienen el doble de lo que consiguen quienes se dedican a seleccionar desechos en La Chureca.

Ignacio Sánchez, uno de los integrantes de la Cooperación Española, dice que se trata de un proyecto cuya inversión ronda los 90 mil dólares, materializado en el Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC), de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), con la Asociación Pastoral Penitenciaria.

“La idea estuvo durante tres años sin ejecutarse en la Alcaldía de Managua, pero con IPEC/OIT se logró empujar y realizarla. Ahora lo que toca es que las cooperativas Girasoles y Bienaventurados, conformadas por 18 personas, sean autosostenibles”, indica.

VOLÚMENES DE VENTA

Según Sánchez, en la actualidad las dos “empresitas” reciclan entre 300 y 400 libras de plástico al día.

“De papel en cambio, recolectan entre 200 y 300 libras. En aluminio, el volumen se cuantifica en 50 libras a diario y en hierro entre 20 y 30 libras y otro tanto de vidrio”, comenta.

El cooperante especifica que en agosto lograron obtener, en ingresos, alrededor de ocho mil córdobas.

“Este dinero ha servido para dar un subsidio a los miembros de las cooperativas, y se ha completado el salario con un capital semilla que se tiene, de manera que se piensa aumentar el volumen para no depender de la ayuda”, aclara.

A la fecha realizan transacciones con dos empresas locales: Marber y Plastinic. Y una organización no gubernamental: Fudemi.

La primera compra hierro , a la segunda abastecen de plástico, y la tercera adquiere vidrios.

“Pero necesitamos más contactos porque la idea es saltar la cadena de intermediarios, es decir venderle sólo a empresas porque pagan mejor y reconocen la labor que hacen quienes viven de esto”, explica.

AJETREADOS Y SATISFECHOS

José Manuel Granera, presidente de la Cooperativa Los Girasoles, dice que trabajan de 7:30 de la mañana a 3:00 de la tarde.

“La recolección del material la hacemos los lunes, miércoles y viernes en sectores como Bello Horizonte, Cristian Pérez y barrio Costa Rica, luego descargamos los desechos y los seleccionamos”, refiere.

La tarea la efectúan en triciclos, y vestidos con un uniforme verde que, según los recolectores, “simboliza al medio ambiente”.

En el ajetreo diario les acompañan seis promotoras sociales de la Asociación Pastoral Penitenciaria, entre ellas Angélica Cruz, quien explica que suelen sensibilizar a los pobladores, para que dividan la basura orgánica de la inorgánica, y así facilitarles el trabajo a las cooperativas.

“Estamos satisfechos porque ya tenemos un sueldo fijo y no mandamos a nuestros hijos al basurero”, insiste Granera, quien tenía 14 años de seleccionar basura en La Chureca.

Carmen Quintana, otra recolectora, coincide con Granera. Quintana tiene cinco hijos, y ya todos estudian con los ingresos que actualmente devenga.

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