- Bajo lluvia de críticas dimite el director de FEMA, Michael Brown, y es nominado un sustituto
- Afirmar que lenta respuesta fue por racismo es “absurdo”, dice Bush
EFE
WASHINGTON.- El presidente de EE.UU., George W. Bush, propuso el lunes a David Paulison al frente de la Agencia Federal para la Gestión de Emergencias (FEMA) como sustituto provisional de Michael Brown, quien presentó su dimisión.
La Casa Blanca anunció que Paulison, hasta ahora director de la fuerza de preparación para urgencias de FEMA, será el nuevo director general en funciones de la agencia, encargada de coordinar la respuesta federal a los desastres de gran magnitud.
Paulison, originario de Florida, cuenta con treinta años de experiencia en el Cuerpo de Bomberos y en FEMA.
MUY CRITICADO
Brown presentó ayer mismo su dimisión después de que el viernes el Secretario de Seguridad Nacional, Michael Chertoff, anunciara que se le apartaba de las tareas de coordinación sobre el terreno para la asistencia a los damnificados por el huracán Katrina.
Chertoff indicó que en su lugar se haría cargo de la coordinación el almirante Thad Allen y Brown regresaría a Washington para seguir al frente de los asuntos generales de FEMA.
El director de FEMA había sido uno de los responsables más criticados por la respuesta del Gobierno federal al desastre dejado por el paso de Katrina por Alabama, Misisipí y Luisiana, a la que se ha acusado de excesiva lentitud.
El relevo se produjo precisamente una semana después de que Bush felicitara en público a Brown, a quien le dijo: “Brownie, estás haciendo un trabajo espectacular”.
El paso de Katrina ha causado, por ahora, 505 muertos en los estados afectados y ha dejado sin hogar a un millón de desplazados.
El presidente Bush rechazó las críticas a su respuesta al huracán Katrina, y dijo que ahora hay que centrarse en la recuperación de la zona a largo plazo.
Los equipos de rescate recuperaron ayer 45 cadáveres en el hospital del Centro Médico Memorial de Nueva Orleáns, que había sido evacuado tras el paso del huracán Katrina por la ciudad.
Fuentes del Departamento de Salud del estado de Luisiana precisaron que los cadáveres se hallaron el domingo y que todos ellos corresponden a pacientes de ese centro médico que quedó totalmente inundado.
De esta forma, el número de víctimas mortales en el estado de Luisiana asciende ya a 279, según las fuentes citadas por el diario de Nueva Orleáns, The Times-Picayune.
A ellos hay que sumar los 211 muertos confirmados en el estado de Misisipí, los once de Florida y los dos de Alabama y Georgia, respectivamente, con lo que la cifra de víctimas total se eleva a 505.
Desde el centro de Nueva Orleáns, donde por primera vez recorrió los barrios más dañados por el huracán, el presidente Bush subrayó que “hay una recuperación en marcha y se están haciendo progresos pero todavía queda mucho trabajo por hacer”.
DESCARTA RACISMO
Bush zanjó las críticas de quienes le acusan de haber actuado tarde y mal porque la mayoría de los afectados eran negros y pobres, al asegurar que son acusaciones totalmente “absurdas”.
“El huracán no discriminó, como tampoco habrá discriminación en los esfuerzos de recuperación”, según el Presidente, quien reiteró que la reconstrucción de la zona será total.
Cuando los helicópteros de la Guardia Costera llegaron al lugar del suceso y comenzaron a rescatar supervivientes, “no miraron el color de la piel de las personas” porque “querían salvar vidas”, dijo.
APAGÓN EN L.A.
Un gran apagón dejó ayer sin energía eléctrica a la ciudad de Los Ángeles, sin que por el momento se conozcan las causas.
El apagón comenzó cinco minutos después de la 1:00 p.m. hora local (3:00 p.m. en Managua) y afectó no sólo al corazón de Los Ángeles, sino a buena parte del área metropolitana, desde el Valle de San Fernando, al norte de la ciudad, al Condado de Orange, al sur.
El apagón no afectó al Aeropuerto Internacional de Los Ángeles, que tiene un sistema de emergencia.
Como consecuencia de este apagón, cuyas causas son investigadas por las autoridades, todo el sistema de semáforos de la ciudad está fuera de servicio, por lo que el tráfico colapsó.
Nadie se ha referido hasta el momento a un posible atentado terrorista en la zona.