La Policía conduce al herido Javier Monge Martínez, de 24 años, a un centro asistencial.

Violento asalto

Elízabeth [email protected] Dos hombres portando armas de fuego incursionaron violentamente ayer a una vivienda del barrio San José Oriental, donde dejaron atada de pies y manos y amordazada a una pareja que la cuidaba. La casa es propiedad del ingeniero Gilberto Matta, según los vecinos, y está bajo el cuido de sus sobrinos. Uno de […]

Elízabeth [email protected]

Dos hombres portando armas de fuego incursionaron violentamente ayer a una vivienda del barrio San José Oriental, donde dejaron atada de pies y manos y amordazada a una pareja que la cuidaba.

La casa es propiedad del ingeniero Gilberto Matta, según los vecinos, y está bajo el cuido de sus sobrinos. Uno de los moradores, identificado como Francisco Javier Monge Martínez, de 24 años, fue herido de un balazo en la pierna izquierda cuando les dijo a los asaltantes: “Hijos de p…”.

Monge se encontraba en la casa junto a su cónyuge, Deylin Rodríguez, de 23 años, y una niña de ambos, quien fue testigo de la violencia de los dos asaltantes.

Los vecinos dijeron que los hombres estacionaron frente a la vivienda una motocicleta, color rojo, con placa ilegible y al tocar la puerta de la pareja se hicieron pasar como mensajeros para que los dejaran entrar.

Los desconocidos lograron ingresar a la vivienda, en cuya entrada estaban dos perros amarrados y se dirigieron hasta el interior donde rebatieron todas las pertenencias.

En el sitio, los desconocidos permanecieron por espacio de 10 minutos, dejaron prendas de vestir tiradas en el suelo y aparentemente robaron dinero en dólares.

Esto no fue confirmado por las autoridades policiales ni por parte de la pareja afectada.

Monge Martínez fue conducido al Hospital Roberto Calderón, pero poco tiempo después retornó a la casa debido a que la herida no fue de gravedad.

TIRADOS BOCA ABAJO

Uno de los vecinos aseguró que al escuchar el sonido de un disparo corrió a la casa donde habita la pareja y encontró al hombre y a la mujer tirados boca abajo, atados con mecates y amordazados.

Al observar que Monge estaba herido, los vecinos llamaron a la Cruz Roja Nicaragüense y a las patrullas policiales.

Otro vecino, que tampoco se identificó, dijo que tras el disparo los desconocidos abordaron la motocicleta y huyeron del lugar. Lo extraño fue que no vieron a los asaltantes portar ninguna maleta.

En la huida los ladrones dejaron un casco tirado en la casa donde robaron.

Ambos hombres fueron descritos como morenos y de contextura recia.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí