Un plan con gran carga emocional

Amy Westfeldt AP NUEVA YORK.- Cuatro años después que terroristas asaltaron aviones comerciales y los estrellaron contra el Centro de Comercio Mundial, el lugar donde estaban emplazadas las Torres Gemelas es un espacio casi vacío de 6.5 hectáreas. Lo único que recuerda la tragedia son los nombres de 2,749 víctimas en paneles fijados a una […]

Amy Westfeldt AP

NUEVA YORK.- Cuatro años después que terroristas asaltaron aviones comerciales y los estrellaron contra el Centro de Comercio Mundial, el lugar donde estaban emplazadas las Torres Gemelas es un espacio casi vacío de 6.5 hectáreas. Lo único que recuerda la tragedia son los nombres de 2,749 víctimas en paneles fijados a una enorme valla.

El hecho de que el lugar, ubicado en la parte baja de Manhattan, es al mismo tiempo muy lucrativo y escenario del peor ataque terrorista en la historia de Estados Unidos, ha generado un proceso de reconstrucción repleto de problemas. Políticos, arquitectos, urbanizadores y familiares de los muertos, han tenido que mantener delicadas negociaciones y en ocasiones públicas confrontaciones, debido a discrepancias en los planes.

Es el proyecto edilicio con más carga emocional en el mundo entero, dijo Robert Yaro, presidente del grupo Asociación Regional de Planificación de Nueva York.

Es difícil encontrar un terreno común en el que todos coincidan. Han existido ambiciosos planes, desde una torre de 541 metros de altura, hasta un complejo de artes interpretativas. Todo está en el papel. Todavía no se ha iniciado la construcción del primer edificio.

Un día después de la ceremonia que conmemorará el cuarto aniversario de los ataques, se iniciará la construcción de un importante proyecto: un centro de tránsito que, a un costo de 2,200 millones de dólares reemplazará una estación de subterráneos temporal que se inauguró en el 2003.

Dirigentes del proceso aseguran que reconstruir un sitio como el Centro de Comercio Mundial es algo sin precedentes.

El público debe entender que no se trata simplemente de erigir algunos edificios, dijo Daniel Libeskind, el arquitecto que ha creado un plan maestro para todo el lugar. No creo que haya existido un proyecto de ese tipo planificado con tanta rapidez, tomando en cuenta su complejidad.

La llamada Torre Libertad ha sufrido numerosos contratiempos. Luego de ponerse la piedra fundamental el 4 de julio de 2004, ésta, una enorme masa de granito de 20 toneladas de peso, deberá ser desplazada algunos metros para integrar el nuevo diseño de la Torre.

Las obras de construcción de la terminal de transporte público diseñada por español Santiago Calatrava iniciarán el lunes y estará concluida en el 2009 a un costo de 2,200 millones de dólares.

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