Víctor Moya es la nueva sensación cubana en el salto alto, aconsejado por Javier Sotomayor.

Cuba de regreso en la cima

Astolfo CagnacciAFP MONACO.- Cuba confirmó ayer su gran regreso a la cúspide mundial del atletismo en la final de la Golden League con los triunfos de Zulia Catalayud, reina mundial de 800 m, y Víctor Moya, quien ganó en Mónaco en altura ante los ojos de un consejero especial, su compatriota Javier Sotomayor. Tras los […]

Astolfo CagnacciAFP

MONACO.- Cuba confirmó ayer su gran regreso a la cúspide mundial del atletismo en la final de la Golden League con los triunfos de Zulia Catalayud, reina mundial de 800 m, y Víctor Moya, quien ganó en Mónaco en altura ante los ojos de un consejero especial, su compatriota Javier Sotomayor.

Tras los éxitos de la víspera de Osleidys Menéndez (jabalina) y Yoandri Betanzos (triple salto), los cubanos volvieron a brillar en el Principado.

Moya se impuso con un salto de 2.35 m, diez centímetros menos que Sotomayor cuando estableció el techo en 2.45 m, en 1993. Detrás, a tres centímetros, se tuvieron que contentar el ruso Vyacheslav Voronin y el sueco Stefan Holm.

En los 800 m femeninos, Calatayud detuvo el cronómetro en 1:59.07, superando a la marroquí Hasna Benhassi (1:59.86) y a la española Mayte Martínez, quien no pudo bajar los dos minutos (2:00.36).

Tero Pitkämäki tuvo ayer su propia revancha. Tras defraudar a su público en el Mundial de Helsinki, donde terminó cuarto, en Mónaco realizó una actuación destacada lanzando su jabalina a 91.33 metros para quedarse con el triunfo, delante del noruego Andreas Thorkildsen, medalla de plata en Helsinki, y el ruso Sergey Makarov. El finlandés, de 22 años, también había ganado en las etapas de Zúrich y Berlín.

La rusa Yelena Isinbayeva podría haber eclipsado una vez más al resto de las estrellas en pista, pero falló por poco en su intento de cruzar la barra a 5.02 m. Si lo hubiera logrado, habría establecido la decimonovena plusmarca de su carrera.

En el plano contable, Estados Unidos mostró su potencia al ganar siete de las dieciocho pruebas del programa de la tarde.

Dwight Phillips (8.46 m en largo), Bershawn Jackson (48.05 en 400 m vallas), Adam Nelson (21.92 m en bala), Michelle Perry (12.54 en 100 m vallas) y Allyson Felix (22.27 en 200 m) dejaron la bandera estadounidense en lo alto.

“Ganar 30,000 dólares cambia todo. No tengo auspiciante, por lo que debo contar con los premios para seguir mi carrera”, dijo Nelson, quien usó una casaca que decía: Espacio para alquilar.

La delegación norteamericana completó su rica cosecha con las medallas de oro de Allen Johnson (110 vallas) y de la joven Sanya Richards (400 m).

El etíope Meseret Desefar hizo doblete. Tras su victoria en 5,000 m la víspera, este sábado se impuso en 3,000 m.

Un doblete que no se pudo anotar el estadounidense de origen keniano Bernard Lagat. Consagrado en los 3,000 m, en los 1,500 m fracasó ante el pique final del ucraniano Ivan Heshko.

Acostumbrado a la plata en los Juegos (10,000) y el Mundial (5,000 y 10,000 m), el etíope Sileshi Sihine aprovechó la ausencia de su compatriota Kenenisa Bekele para festejar la victoria en 5000 m.

DESTRONAN A DEVETZI

Tras hacerse millonaria en Berlín con el ‘jackpot’, la rusa Tatyana Lebedeva cayó frente a la griega Hrysopiyi Devetzi (14,86 m contra 14,89 m) en triple salto.

Los 100 metros masculinos quedaron en poder de Marc Burns (10.00), de Trinidad y Tobago, aunque las ausencias del campeón mundial Justin Gatlin quitaron brillo a la prueba en Mónaco, que cederá la posta a Stuttgart en 2006 y 2007.

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