- Países miembros resuelven por aclamación, que se respete el período presidencial de Enrique Bolaños
- OEA advierte que en “caso de urgencia” llamaría a sesión extraordinaria al Consejo Permanente
Luis Felipe [email protected]
La Organización de Estados Americanos (OEA) urgió ayer viernes un cese inmediato de cualquier acción que tienda a agravar la crisis política en Nicaragua y pidió respetar el mandato del presidente Enrique Bolaños.
En una resolución aprobada por aclamación en Washington, por los 34 países miembros de la OEA, tras seis horas de intensas negociaciones, también se dejó abierta la posibilidad de una reunión extraordinaria de cancilleres para adoptar las acciones pertinentes, en caso de alteración al orden constitucional del país.
En la declaración del Consejo Permanente, la OEA resolvió que en caso de urgencia se convocará “de inmediato (a) un período extraordinario de sesiones de la Asamblea General”, que reúne a los cancilleres y tiene la posibilidad de tomar medidas para aislar el país.
El texto no menciona explícitamente el artículo 20 de la Carta Democrática Interamericana, que contempla la posibilidad de reunir a los ministros cuando la diplomacia no da resultado.
Pero señala que esa asamblea sería convocada “de conformidad con los instrumentos vigentes de la OEA”.
DIÁLOGO “SIN PRESIONES”
En la resolución, la OEA exhortó en los términos más enérgicos posibles a las partes involucradas a iniciar un diálogo amplio y constructivo, libre de presiones y amenazas y en condiciones de igualdad, incluyendo el cese de la aplicación de las medidas que han provocado el escalamiento de la crisis institucional.
La OEA también llamó a “respetar el mandato conferido libremente por el pueblo nicaragüense al presidente Bolaños y demás autoridades electas”, amenazadas por el pacto entre sandinistas y liberales.
Los miembros de la OEA manifestaron, además, que la profundización de la crisis institucional y política en Nicaragua arriesga la gobernabilidad democrática del país, el legítimo ejercicio del poder y el Estado de Derecho, con serias consecuencias sociales y económicas, actuales y futuras, para el pueblo nicaragüense.
Asimismo, el organismo instruyó al Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, a que traslade a las partes involucradas en el diálogo la preocupación del Consejo Permanente e insista en la importancia de actuar para mantener la institucionalidad democrática y alcanzar acuerdos que preserven la gobernabilidad, el Estado de Derecho y la estabilidad del país, de conformidad con la Carta de la OEA y la Carta Democrática Interamericana.
El Consejo Permanente también dio su respaldo a la labor realizada por Dante Caputo, el enviado especial de Insulza al país, quien entregó un informe de su misión en Nicaragua.
VENEZUELA Y URUGUAY
En horas de la mañana, tras una extensa reunión en pleno de la bancada sandinista, el presidente de la Asamblea Nacional, el diputado sandinista René Núñez, admitió que el tema de los desafueros “son elementos que tienen que ver con la crisis política, que a lo mejor puede contribuir a solucionarla, a lo mejor no”.
También adelantó su criterio sobre una resolución condenando al país por la amenaza de desaforar al mandatario: “Los que deben resolver los problemas de Nicaragua son los nicaragüenses, y rechazamos cualquier injerencia externa en los asuntos internos de Nicaragua, y mucho más si es una amenaza”, señaló.
Horas más tarde llegó Daniel Ortega a esa misma reunión y criticó al Gobierno de Nicaragua, por insistir ante los Estados miembros de la OEA “en sacar una resolución frente a un hecho hipotético”.
“Están queriendo forzar a la OEA a un comportamiento que va fuera de toda la lógica de lo que son este tipo de organismos”, dijo Ortega.
El dirigente sandinista se refería al estancamiento que existió en la reunión de la OEA, en que si se debía mencionar el artículo 20 de la Carta Democrática y condenar por la amenaza de destituir a Bolaños, o no, que al final no se hizo explícitamente.
Venezuela y Uruguay, según cables internacionales que citaron fuentes no identificadas, se negaban a firmar una Resolución en ese sentido.
“Aquí lo que se ve claro en la acción de la OEA, es una acción promovida por Estados Unidos”, denunció Ortega, quien estaba al tanto de lo que sucedía en Washington.
“NO SOY SUBORDINADO DE LA OEA”
Incluso cuestionó que Insulza haya venido al país “cuando estaba ardiendo Bolivia… En lugar de ir para Bolivia, vino a Nicaragua. En Bolivia destituyeron al Presidente y aquí no destituyeron al Presidente”.
“Ahora están queriendo sacar una resolución en caso que el Presidente (Bolaños) sea destituido. Eso es una locura, pero qué, porque están atrás los yanquis”, añadió.
Al ser consultado si respetaría la Resolución que emita la OEA, Ortega dijo que “depende”, aunque luego continuó: “Yo no estoy subordinado a la OEA”.
Expresó que lo único que valora positivo hasta el momento de parte de la OEA, es que ha estado hablando del diálogo.
PARTE DE LA RESOLUCIÓN
El Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos.
TENIENDO EN CUENTA la importancia de que se respete el proceso político institucional democrático y el legítimo ejercicio del poder en Nicaragua, incluyendo el restablecimiento del equilibrio de los poderes del Estado,
RESUELVE:
Manifestar que la profundización de la crisis institucional y política en Nicaragua arriesga la gobernabilidad democrática del país, el legítimo ejercicio del poder y el Estado de Derecho, con serias consecuencias sociales y económicas, actuales y futuras, para el pueblo de Nicaragua.
Exhortar, en los términos más enérgicos posibles, a las partes involucradas a iniciar un diálogo amplio y constructivo, libre de presiones y amenazas y en condiciones de igualdad, incluyendo el cese de la aplicación de las medidas que han provocado el escalamiento de la crisis institucional, y respetar el mandato conferido libremente por el pueblo nicaragüense al presidente Enrique Bolaños Geyer, y demás autoridades electas.
Instruir al Secretario General que traslade a las partes involucradas en el diálogo, con la urgencia que el caso requiere, la preocupación del Consejo Permanente e insistir sobre la importancia de actuar para mantener la institucionalidad democrática y alcanzar acuerdos que preserven la gobernabilidad, el Estado de Derecho y la estabilidad del país, de conformidad con la Carta de la OEA y la Carta Democrática Interamericana.
Urgir un cese inmediato de cualquier acción que tienda a agravar la crisis política en Nicaragua.
Continuar con la atención directa sobre la evolución de los acontecimientos en Nicaragua, y si la urgencia del caso lo aconsejare, convocar de inmediato un período extraordinario de sesiones de la Asamblea General, de conformidad con los instrumentos vigentes de la Organización de Estados Americanos.
Manifestar el respaldo del Consejo Permanente a la labor realizada por el Secretario General y su enviado especial, doctor Dante Caputo y solicitar al Secretario General que mantenga informado en todo momento al Consejo Permanente, de sus esfuerzos.
FSLN RETROCEDE
En Managua, el dirigente sandinista Daniel Ortega manifestó ayer que el posible desafuero del presidente Enrique Bolaños «no es una prioridad» para el Frente Sandinista.
Aunque el presidente del parlamento, el también sandinista René Núñez, señaló que es posible que la próxima semana conozcan «algunos» de los dictámenes que sugieren levantar la inmunidad, sea de Bolaños o de sus funcionarios públicos, la última palabra es de Ortega
«Es posible, porque están en agenda los siete dictámenes de ministros y viceministros, y está en agenda el dictamen de desafuero del Presidente; entonces es posible que algunos de ellos sean tocados la próxima semana», indicó.
No obstante, Ortega, quien estaba al tanto de la reunión en Washington de los Estados miembros de la OEA, sobre la crisis del país, descartó de plano el desafuero del mandatario nicaragüense.
«Creemos que una desaforación del Presidente (Bolaños), sencillamente no va a abonar a resolver la crisis del país», dijo Ortega este viernes en horas de la tarde.
DIÁLOGO SIN PRESIÓN
La Organización de Estados Americanos (OEA) exhortó ayer “en los términos más enérgicos posibles, a las partes involucradas, a iniciar un diálogo amplio y constructivo, libre de presiones y amenazas y en condiciones de igualdad” en Nicaragua.