Refugiados de Nueva Orleans en un estadio de Houston, Texas.

Caimanes acechan cadáveres de Katrina

AFP, EFE NUEVA ORLEANS, EE.UU.- Los caimanes acechan las inundadas calles de Nueva Orleans y los rescatistas temen que se coman los cuerpos de las víctimas del huracán Katrina. Michael Rieger, un portavoz de la Agencia Federal para la Administración de Emergencias (FEMA), dijo el martes que las barcas de rescatistas que patrullan las zonas […]

AFP, EFE

NUEVA ORLEANS, EE.UU.- Los caimanes acechan las inundadas calles de Nueva Orleans y los rescatistas temen que se coman los cuerpos de las víctimas del huracán Katrina.

Michael Rieger, un portavoz de la Agencia Federal para la Administración de Emergencias (FEMA), dijo el martes que las barcas de rescatistas que patrullan las zonas inundadas vieron muchos caimanes en sus recorridos.

Las tareas de rescate y drenaje de las aguas en Nueva Orleans, contaminadas con la bacteria E. coli, siguieron ayer a todo vapor.

Las autoridades comenzaron el lunes las operaciones para recoger lo que podrían ser miles de cuerpos atrapados en las aguas crecidas, en las calles y en las casas.

Camiones refrigerados surcan las calles de Nueva Orleans para recoger los cadáveres que se descomponen al aire libre desde hace una semana.

Soldados, policías y otros socorristas conducen estas “morgues móviles”, como las llamó el alcalde de la ciudad, Ray Nagin, para retirar miles de cuerpos arrastrados por las aguas, que yacen en las esquinas o están escondidos en las casas.

Rieger le dijo a la AFP: “Hay mucha gente que nunca vamos a encontrar. Hay muchos caimanes en el agua, y a los caimanes les encanta ese tipo de cosas”.

El portavoz dijo que la Guardia Nacional, la Policía y otros servicios de emergencia colocan indicadores del Sistema Global de Posicionamiento (Global Positioning System, GPS) en los cadáveres que encuentran, para poder regresar por ellos luego de evacuar a los sobrevivientes.

“Esperamos encontrar tantos cuerpos como sea posible para devolver a las familias”, dijo Rieger.

Algunos cadáveres fueron atados a los carteles de señalización o a los postes eléctricos para evitar que deambularan por las aguas cenagosas que invadieron la ciudad inundándola en un 80 por ciento. El domingo, el cadáver de un hombre todavía estaba colgado de un árbol, al cual había subido para escapar de la inundación.

En algunos barrios, con el retiro de las aguas aparecen cuerpos escondidos desde el martes, cuando dos diques de Nueva Orleans se rompieron dejando fluir las aguas del lago Pontchartrain hacia el centro de la ciudad.

Socorristas y vecinos temen por lo que pueden encontrar en las casas. “Hay gente por la que me gustaría preguntar, pero no quiero derribar la puerta de su casa para encontrarlos, si es que están allí”, dice Roger Hart, de 51 años, que recorre su barrio en una barca.

Los cadáveres en el suelo son marcados con una cruz y cubiertos con una manta. Están por todos lados en las calles, a lo largo de los caminos, en los terrenos baldíos o en los salones de las escuelas. Pero después de una semana en el calor sofocante de Nueva Orleans muchos están tan deteriorados que resultan irreconocibles.

El diario The Times Picayune informó, además, que la Guardia Nacional del Estado de Arkansas encontró decenas de cadáveres en un refrigerador del Centro de Convenciones de Nueva Orleans, donde se refugiaron miles de personas que permanecieron cerca de seis días sin agua potable, sin aire acondicionado, sin alimentos y sin protección policial.

Quedan sólo unas 10,000 personas en Nueva Orleans. Unas 45,000 personas fueron despachadas hacia otras ciudades de la región.

Los equipos de ingenieros comenzaron ayer a bombear el agua que anega la ciudad tras completar el sellado de la brecha en uno de los murallones del canal por donde el lago Pontchartrain se desbordó sobre Nueva Orleans, mientras los Bomberos intentaban contener un incendio cerca del Barrio Francés.

El pasado viernes el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EE.UU. señaló que el drenaje del agua que ha inundado el 80 por ciento de Nueva Orleans, podría tomar entre 36 y 80 días.

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