- Sujeto penetró por la parte trasera de un bar y fue ultimado de un balazo
- Junto al cadáver se encontraron varias piedras que, probablemente, tenía en su poder el ahora occiso
Eduardo Cruz Sá[email protected]
El vigilante de un bar mató de un balazo a un presunto asaltante que se introdujo, la noche de ayer, al local ubicado de donde fue la tienda las 3B, seis cuadras al lago, en el sector de Las Brisas.
El dueño del bar Barra & Grill K-50, Víctor Antonio Sánchez, de 40 años, interpuso la denuncia en el Distrito Dos de la Policía Nacional, la misma noche, inmediatamente después que ocurrió la tragedia.
En la denuncia Sánchez señala que a las 7:30 p.m. de ayer, él salió del bar en dirección a su casa y dejó a dos personas de su confianza al cuidado del negocio.
Manuel Alejandro Pérez Brenes, uno de los vigilantes, llamó a Sánchez a las 8:50 p.m., cuando éste ya se encontraba en su casa para decirle que el guarda de seguridad había detectado que en la parte trasera del local se habían introducido sujetos desconocidos con la intención de robar.
El vigilante narró a Sánchez que disparó contra los desconocidos para ahuyentarlos.
LO ENCUENTRA MUERTO
El propietario del local llegó al bar y fue a inspeccionar la parte trasera del mismo, donde encontró muerto a un sujeto desconocido que vestía pantalón azul y camisola negra.
El presunto delincuente murió en el lugar y no hubo tiempo de trasladarlo a un centro asistencial.
El cadáver fue llevado al Instituto de Medicina Legal, donde se presentaron sus familiares para hacer el debido reconocimiento.
El baleado fue identificado como Gustavo Adolfo Cano Pérez, de 26 años, y habitaba de la terminal de la ruta 101, dos cuadras al lago y una abajo.
LE ROBAN CON FRECUENCIA
El bar Barra & Grill K-50 colinda en la parte trasera con una zona montañosa, llamada cerro Los Martínez, y está cercado por un alambrado de púas, el cual no consigue detener a los ladrones que se han metido en varias ocasiones al negocio.
El arma utilizada para hacer el disparo es una escopeta que el guarda recibió para efectuar su trabajo de vigilancia, y fue ocupada por los agentes policiales.
El vigilante Erving Alberto Zamora Campos, de 31 años, fue el autor del disparo que terminó con la vida de Cano Pérez y que labora para la empresa de seguridad Emprosesa.
Sánchez explicó que contrató al vigilante porque en varias ocasiones se han metido a robar en su negocio y se le han llevado electrodomésticos y productos que se venden en el bar.
Por su parte, el vigilante dijo que se sintió amenazado y ésa fue la razón por la cual efectuó el disparo.
FISCALÍA DECIDIRÁ
El jefe de Auxilio Judicial, subcomisionado Noel Cruz, informó que la muerte del joven pasará a manos del Ministerio Público, para que esta instancia determine si el detenido será llevado a juicio o no.
En caso de ser remitido a los juzgados, sería por el delito de homicidio, con el atenuante de que es evidente la introducción de la víctima sin previa autorización dentro de los límites del local que cuidaba Zamora Campos.
Según el reporte policial, alrededor del cadáver de Cano Pérez se encontraron varias piedras, las que se presume estaban en sus manos al momento de recibir el balazo. La bala que mató al joven le penetró en la cabeza, cerca del occipital izquierdo.
Cano Pérez será velado en su casa de habitación. El Instituto de Medicina Legal hizo entrega del cadáver a los familiares que se hicieron presente.
ANTECEDENTES
Gustavo Cano Pérez tenía varios antecedentes delictivos, informó el subcomisionado Noel Cruz, jefe de auxilio judicial del Distrito Dos de la Policía Nacional. Entre los delitos de Cano Pérez están el de tráfico ilegal de estupefacientes en 1996; así como dos robos con intimidación que efectuó en el año 2002, por los cuales fue detenido.