Eduardo Cruz Sá[email protected]
Un vigilante murió de un balazo que disparó accidentalmente un compañero de trabajo, la mañana de ayer, cerca del gimnasio Atlas, en una calle de residencial Los Robles.
Lidio Aburto Arias, originario de Carazo, trabajaba desde hacía tres años en la empresa de vigilancia El Buho y cuidaba las calles de residencial Los Robles.
A las 5:40 a.m. de ayer, un compañero de trabajo, Antonio Martínez, quien no es de la misma empresa de Aburto, pero cuida una calle cercana, llegó a visitarlo.
Otro compañero de trabajo relató que Aburto le preguntó a Martínez por una pistola de tambor, calibre 22.
“¿Cuál es la pistola que vos andás?, preguntó Aburto, entonces Martínez sacó el arma y de repente se escuchó la detonación.
“Me mataste”, exclamó Aburto, cayó al suelo colocando las manos en el abdomen, mientras se retorcía del dolor.
Martínez no creyó las palabras de su amigo y lo tomó a bromas, pero Aburto caminó hacia la acera de enfrente pidiendo ayuda.
“Pero si no te pegué”, gritaba desesperado Martínez, hasta que descubrió el manchón de sangre en la camisa del herido.
35 minutos después, una ambulancia trasladó al baleado hasta el Hospital Roberto Calderón Gutiérrez, donde fue atendido de emergencia.
Desafortunadamente, el vigilante murió en el hospital. La bala penetró en el costado derecho de Aburto y no presentaba orificio de salida.
El cadáver será trasladado a Carazo, donde habitan los familiares del fallecido. Compañeros de trabajo expresaron que Aburto era un buen amigo y compañero de trabajo.
“Era callado y bien humilde”, expresó Donald Morales, el vigilante que llegaba a relevar al fallecido.
La Policía Nacional del Distrito Cinco ocupó la pistola y tiene detenido a Martínez para investigar y determinar la responsabilidad del vigilante en la muerte de su amigo.
Junto a esta caseta cayó herido el vigilante Lidio Aburto.