María José Uriarte [email protected]
El general en retiro Joaquín Cuadra criticó el que se pretenda utilizar un aspecto del conflicto bélico de la década de los ochenta, como es la “Navidad Roja”, como “un móvil y oportunismo político”, sobre todo cuando se aproxima un proceso electoral.
Un grupo de indígenas de la Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN) presentó una denuncia ante la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), por supuestos delitos de lesa humanidad, contra el secretario general del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), Daniel Ortega y otros dirigentes de ese partido.
A inicios de los ochenta, el Ejército Popular Sandinista (EPS, hoy Ejército de Nicaragua), organizó el desplazamiento forzado de comunidades miskitas asentadas a la orilla del río Coco. El objetivo militar era que no sirviesen de base social a la guerrilla de la contra. Miles de personas perdieron sus hogares, víveres, animales y muchas murieron enfrentadas al Ejército. Ortega entonces dirigía el Estado desde la Junta de Gobierno. Su hermano, Humberto Ortega, era el jefe de las Fuerzas Armadas.
Cuadra dijo que después de todos los esfuerzos que realizaron los diversos sectores de la sociedad por alcanzar la paz, no se puede ser “irresponsable” y promover por razones de carácter político, incidentes del pasado.
Cuadra, quien fue jefe del Estado Mayor del Ejército Popular Sandinista (EPS) en la época en que se registraron los desalojos de las comunidades miskitas, no quiso precisar si fue una orientación de Ortega, y justificó esa situación como necesaria en ese momento.
Recordó que tanto la Contra, como el Gobierno de Estados Unidos y la Central de Inteligencia Americana (CIA), trataban de abrir un flanco nuevo de combate en la Costa Caribe.
ACUERDOS DE PAZ
Joaquín Cuadra, ex jefe de Estado Mayor del EPS y ex comandante en jefe del hoy Ejército de Nicaragua, dijo que los Acuerdos de Paz implicaban dejar atrás las heridas de guerra y mirar hacia adelante.