- Evacúan a 42 mil personas de Nueva Orleans y comparan desastre con el que provocaría una bomba nuclear
- El costo total de los destrozos del huracán Katrina podría llegar a los 100,000 millones de dólares
Agencias
NUEVA ORLEANS.- Un total de 42,000 sobrevivientes del desastre del huracán Katrina y su acción —que son comparados con la devastación de una bomba atómica— ya han sido evacuados de Nueva Orleans, indicaron las Fuerzas Armadas de Estados Unidos el sábado.
Los supervivientes han sido retirados del estadio Superdome, donde sólo quedaban ayer por la tarde cadáveres, heridos graves, ancianos o personas muy débiles por los varios días sin agua y alimentos en terribles condiciones sanitarias.
“Hasta ahora 42,000 sobrevivientes han sido evacuados”, indicó el coronel John Smart, jefe de operaciones de las llamadas Fuerzas Conjuntas de Katrina Oeste.
Al comienzo de la operación, los expertos militares creían que había entre 60,000 y 80,000 personas que necesitaban ser rescatadas, pero el caos hizo imposible elaborar una lista fidedigna.
Autobuses repletos de personas han sido evacuados a refugios en Luisiana, Texas, Alabama y Estados más lejanos.
Los que están siendo evacuados en el fin de semana son llevados al aeropuerto internacional Louis Armstrong de Nueva Orleans y de ahí a refugios en Arkansas. Una flota de 40 aviones militares y civiles están proporcionando el puente aéreo.
Mientras el gobernador de Texas, Rick Perry, promete a la prensa que su Estado está en condiciones de ayudar a los refugiados, los ciudadanos Terrel, Saul y sus cinco hijos siguen teniendo un destino incierto.
“Todavía no tenemos un lugar adonde ir”, explica Terrel, la madre, precisando que no ha dormido en 48 horas.
En el Superdome “era horrible”, decía uno de los niños, Tracy, de diez años: “Olía muy mal … violaban a las personas”.
“Yo era de Nueva Orleans, ahora soy una ‘desplazada’. Nunca pensé que fuera una ‘desplazada’”, se lamentó Linda Jeffers, una viuda de 55 años.
NO PARA VIOLENCIA
El orden parece volver progresivamente a Nueva Orleans cuando los militares patrullan con blindados, la ciudad inundada en más del 80% y asolada por saqueos e incendios.
Pero la violencia cerca del estadio cerrado de Nueva Orleans no se detuvo.
“Un hombre armado ha disparado. La Policía escuchó (el tiro), por lo que le pedimos a todo el mundo que se echara al suelo”, dijo el coronel Scott Elliott.
“A medida que la situación empeora, estos tipos (francotiradores) van a ser más numerosos”, advirtió. “Disparan a los ómnibus. Al Centro de convenciones, dispararon a los soldados”, agregó, moviendo la cabeza.
“¡Echense al suelo!”, gritaron los militares a la multitud de refugiados que esperaba los autobuses al exterior del Superdome, donde 20,000 personas se refugiaron.
“Algunos de estos muchachos piensan que esto es un juego, poseen un arma y creen que es un juego. Aprenderán muy rápido que a la 82ava (División) Aerotransportada no le gusta que le disparen”, afirmó Michael Brown, jefe de la Agencia Federal para la Gestión de Emergencias (FEMA) .
Aunque todavía se desconoce el balance de pérdidas humanas, un senador estimó en más de 10,000 el número de muertos.
El costo total de los destrozos podría alcanzar los 100,000 millones de dólares. El viernes de tarde, el Congreso desbloqueó una primera partida de ayuda de emergencia de 10,500 millones de dólares.
BUSH VISITARÁ OTRA EZ Y MANDA MÁS TROPAS
Acusado de inoperancia para ayudar a Nueva Orleans, devastada por el huracán Katrina, el presidente George W. Bush incrementó el socorro y decidió volver a la zona, entre misiones de evacuación y seguridad de la tragedia comparada con un ataque nuclear.
El secretario de Seguridad Interior, Michael Chertoff, comparó los efectos de la catástrofe con los de una “bomba atómica”.
“Esta es probablemente la peor catástrofe o conjunto de catástrofes que yo recuerde en la historia del país. Fue un huracán devastador seguido de una inundación devastadora”, indicó.
Bush decidió volver a la zona de desastre. “El presidente irá a Luisiana y Mississippi”, dijo el portavoz de la Casa Blanca Scott McClellan, pero el número y localización de las visitas del mandatario todavía estaba en el aire.
“Hora a hora, la situación mejora, pero la enormidad de la tarea requiere más recursos y más tropas”, declaró el Presidente ayer sábado en la Casa Blanca, al anunciar que había ordenado el envío de otros 7,000 efectivos militares en servicio activo.
“Muchos de los ciudadanos simplemente no están recibiendo la ayuda que necesitan, en especial en Nueva Orleans, y eso no es aceptable”, reconoció Bush.
Las tropas llegarán en las próximas “24 a 72 horas”, dijo el Presidente ayer, flanqueado por Chertoff, el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, y el general del Ejército Richard Myers, jefe del Estado Mayor Conjunto.
Otros 10,000 guardias nacionales serán desplegados en Luisiana y Mississippi la semana próxima, elevando a unos 40,000 el total de tropas en la región dañada, informó su comandante este sábado.
El teniente general Steven Blum, comandante de la Guardia Nacional, afirmó que ya había 27,000 tropas en esos Estados la mañana del sábado.
El famoso cineasta ganador del Oscar, Michael Moore, creador de Farenheit 9/11, volvió a la carga: “Querido señor Bush, ¿tendría usted idea de dónde están todos nuestros helicópteros?”, escribió en una ácida carta abierta donde le reprochó haber privado a las víctimas de los recursos militares que se encuentran en Irak.
DENUNCIAN SUPUESTO ACISMO EN RESPUESTA
“A George W. Bush no le importan los negros”, dijo el rapero afro-estadounidense Kanye West por la cadena de televisión NBC, durante un concierto de solidaridad con las víctimas.
La ayuda federal “tardó cinco días en llegar porque la mayoría de las personas son negras”, denunció West, fuera del texto preparado por la NBC sobre la tragedia. La cadena deslindó toda responsabilidad con sus declaraciones.
En Washington, el Senado estadounidense decidió iniciar una investigación sobre la acción de las autoridades antes y después del paso del huracán.
EN MISSISSIPPI
Con casco y con un hacha, el bombero encargado de encontrar víctimas del huracán Katrina dibuja con pulverizador de flúor una gran cruz sobre la puerta de una casa en Mississippi, una lúgubre manera de indicar que allí no hay nadie con vida.
Es una tarea morbosa, pero necesaria en este Estado devastado por el ciclón, donde la tragedia dejó al menos 125 muertos contados oficialmente, aunque las autoridades estiman que el balance puede llegar a cientos.
MARINO RESCATÓ A UNA ANCIANA NICA
Un miembro de la Marina de Guerra de los Estados Unidos rescató con vida a una nicaragüense de 70 años y a su acompañante el pasado viernes, cuando ambos estaban en la parte superior de una residencia cercana a la Universidad de Tulane, en Nueva Orleans.
Carlos Sampson, cónsul honorario de Nicaragua en esa ciudad, dijo que la mujer, para escapar de morir ahogada, abandonó su residencia y se ubicó en una contigua donde existían estructuras elevadas.
Las autoridades de rescate se enteraron de su presencia -y la de su acompañante norteamericano- el miércoles, pero fue hasta el viernes que ambos fueron auxiliados.
«La mujer estaba en esa situación desde el domingo, nos contó que salió de su casa con cinco pies de agua a buscar un lugar seguro. El viernes por la mañana llegó un marine en un bote y gracias a Dios la salvó de morir”, indicó Sampson
”Ella nos ha ordenado que no digamos su nombre a ningún medio de comunicación; pero ella está bien, actualmente está en la casa” de un señor llamado Enrique Hurtado, añadió.
LA PRENSA también intentó comunicarse con las autoridades del consulado nicaragüense en Houston, pero la voz de una máquina que contestó nuestras llamadas telefónicas decía que en esos momentos no estaban en capacidad de poder atender a nadie. Varias decenas de nicas damnificados han sido registrados por los consulados.
Roberto Pérez Solís
POLICÍA LOCAL COLAPSÓ
La Guardia Nacional demoró en mover sus tropas a Nueva 0rleans porque no anticipó el colapso de la Policía de la ciudad luego del pasaje devastador de “Katrina”, indicó su comandante general.
El comandante general Steven Blum dijo ayer que la Policía de Nueva Orleans mermó en su fuerza, ya que quedó sólo con un tercio de los 1,500 miembros previstos antes de la tormenta.
Algunos policías tenían a sus familias atrapadas por el desastre natural. Otros no pudieron volver a sus puestos de trabajo debido a las inundaciones, y aún más: hubo quienes abandonaron sus puestos luego de decidir que la situación se había tornado demasiado peligrosa.
“Lo cierto, particularmente en Nueva Orleans, es que nadie anticipó la desintegración o la erosión de la Policía civil de Nueva Orleans”, dijo Blum.
“Una vez que se hizo la evaluación… lo que había que hacer era obvio”, indicó. “Fue allí cuando entró a jugar la Policía militar”.
El viernes, el alcalde de Nueva Orleans Ray Nagin, denunció molesto que la respuesta federal había sido muy lenta, escasa y que había llegado tarde.
“Ahora muevan el trasero y hagamos algo para arreglar la mayor maldita crisis de la historia de este país”, indicó el alcalde a CNN. Blum dijo que cualquier sugerencia que la Guardia Nacional no hizo bien su trabajo o que llegó tarde era un “golpe bajo”.
La prioridad inicial de la Guardia Nacional de Mississippi y Luisiana era aliviar las consecuencias del desastre y no la tarea de seguridad, porque esperaban que la Policía manejara ese aspecto, indicó.
“Estamos trabajando con condiciones de infraestructura muy degradadas, los aeropuertos han reducido su capacidad, en algunos casos sólo teníamos un camino por la falta de puentes, estaba la inundación y la ausencia de infraestructura”, dijo.
A HOUSTON
“Hasta el momento no hemos sabido nada malo (muertes), nada que lamentar, eso es una gloria, pero no descartamos que a medida que continúen evacuando nos enteremos de algo desagradable. La mayoría de nicaragüenses quieren que los trasladen a Houston; no sé si es porque en este lugar tienen familiares o por la facilidad del idioma», dijo a LA PRENSA Carlos Sampson, cónsul honorario en Nueva Orleans, quien está en Baton Rouge, capital del estado de Luisiana.
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