A siete años del huracán mitch, la huella que dejó en la naturaleza y en los nicaragüenses es imborrable.

Huracanes se agitan en septiembre y octubre

El 1 de junio inició la temporada de huracanes en el Atlántico, muy temida por los navegantes, y este año se espera más agitada de lo normal. Nicaragua tiene tristes recuerdos de estas épocas Wilder Pérez [email protected] Esta semana a Nicaragua le tocó ver de lejos el dolor que provoca la devastación dejada por un […]

  • El 1 de junio inició la temporada de huracanes en el Atlántico, muy temida por los navegantes, y este año se espera más agitada de lo normal. Nicaragua tiene tristes recuerdos de estas épocas

Wilder Pérez [email protected]

Esta semana a Nicaragua le tocó ver de lejos el dolor que provoca la devastación dejada por un huracán. El mismo dolor que los nicaragüenses sintieron por última vez en octubre de 1998.

Ningún otro ciclón será llamado “Katrina” o “Mitch”. Sin embargo, estos colosos de la naturaleza no perderán las citas anuales de septiembre y octubre, que son los meses más agitados de la “temporada de huracanes”.

Y este ciclo será muy parecido a una “noche de damas”, pues en los próximos 60 días se esperan entre siete y nueve huracanes, cuando el promedio normal es de seis.

Tantos son los huracanes que se esperan, que el pronosticador William Gray, considerado el “gurú de los huracanes”, hizo correcciones en sus cálculos, y ahora ya no espera 12 tormentas nombradas sino que 15, claramente por encima del promedio de 9.9 por año.

De hecho, hasta el 1 de septiembre de este año, con la tormenta “Lee” ya eran 12 las nombradas, de modo que esperar tres más, cuando apenas inicia la etapa más “huracanada” del invierno, puede ser todavía optimista, y más aún cuando la presencia del fenómeno de “El Niño” está prácticamente descartada.

Milagros Castro, directora de la oficina de Meteorología Sinóptica del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), indicó que Gray cree que de todos los huracanes esperados, entre tres y cinco podrían ser de categorías intensas, es decir, entre cuatro y cinco unidades de intensidad Saffir-Simpson, lo máximo posible. Eso es más del doble del promedio de cada año, que es de 2.5.

Este año, los huracanes que han llegado temprano a la cita son en el Atlántico: “Dennis”, con categoría cuatro; “Emily”, clasificación cinco; “Irene”, intensidad uno; y “Katrina”, con cinco Saffir-Simpson. Desde el Pacífico aparecieron “Adrián” e “Hilary”, ambos de categoría uno.

Esto indica que con un ciclón más como los anteriores, se estarían cumpliendo las nuevas previsiones de Gray, y más aún si se trata de uno intenso, ya que hasta ahora suman seis los huracanes aparecidos, tres de ellos catalogados como “mayores”.

La NOAA (Agencia Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos), espera hasta 21 ciclones con nombres, ese es el mismo número de fenómenos contabilizados en 1933, la cifra más alta registrada hasta ahora. Esto supera la media, y se viene dando, según las web especializadas en huracanes, desde 1995, como parte de un ciclo que dura entre 25 y 30 años.

FRECUENCIA Y FORTALEZA

“Es septiembre, estadísticamente, el mes de más huracanes, casi siempre es el mes de mayor actividad de huracanes y ciclones tropicales”, comenta Castro.

La experta citó los huracanes “Frances” e “Iván” para ejemplificar la frecuencia de estos ciclones en septiembre. El primero hizo estragos el 7 de septiembre en islas Bahamas y Estados Unidos, tres días después apareció el otro, haciendo verdaderos desastres entre los países caribeños. Entre los dos, sumaron 98 víctimas mortales.

Sin embargo, los recuerdos más trágicos para los nicaragüenses se remontan al segundo mes de la temporada.

En octubre de 1988, el huracán Juana ingresó a territorio nacional, por la Región Autónoma Atlántica Sur (RAAS), dejando 340 muertos y medio millón de damnificados.

El otro huracán es el más famoso: Mitch, considerado el peor del siglo XX. Entre el 26 y el 31 de octubre, provocó la muerte a unas diez mil personas, mientras que los desaparecidos se cuantificaron en 12 mil.

El “Mitch” afectó a toda Centroamérica, especialmente a Nicaragua. El deslave del volcán Casita que mató a por lo menos tres mil personas fue noticia mundial.

EL RIESGO

A pesar de los 541 kilómetros de costas que tiene el país en el mar Caribe, es poco frecuente que un huracán impacte en territorio nacional. Castro incluso asegura que “Juana” es el único huracán que ha ingresado a territorio continental por Nicaragua.

Pero los huracanes no precisan tocar tierra para dañar. El “Mitch” no impactó el país.

SISTEMA DE DEFENSA

Hasta hoy, la defensa de Nicaragua ante este tipo de desastres descansa sobre tres pilares: el sistema de alerta temprana, los Comité Municipales de Prevención de Desastres y el equipamiento básico de las brigadas de salvamento y rescate, dirigidos por el Centro de Operaciones de Desastres de la Defensa Civil.

Sin embargo, el punto más vulnerable de Nicaragua es el de la economía.

“Hasta en las mejores familias pasa, ya ves ahorita en Estados Unidos”, dice Cristóbal Sequeira, secretario del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred).

Pero Nicaragua hasta hoy no ha podido recuperarse de los daños causados por el “Mitch”.

SIN DINERO PARA ENFRENTAR DESASTRES

Revisar los bolsillos del Estado sigue siendo una mala idea.

El Fondo Nacional de Desastres se acabó antes de la mitad del año para evitar una epidemia de dengue. El presupuesto era de ocho millones de córdobas, menos de lo que ganan los 92 diputados de la Asamblea Nacional en un año.

Mientras tanto, la amenaza sigue latente, no muy lejos de Corn Island y el Bluff.

¿DE DÓNDE VIENEN LOS HURACANES?

Los ciclones tropicales pueden generarse de una onda tropical. También llamados tormentas tropicales, sus probabilidades de convertirse en huracán aumentan cuando se originan en las costas occidentales de África, aunque también pueden tomar forma en ruta hacia el Mar Caribe.

Los ciclones del Océano Atlántico son los que más afectan al continente americano y en especial al arco de las antillas.

Pero también están los del Pacífico, generalmente nacen al noroeste de Guatemala y afectan principalmente a México.

Este año Nicaragua todavía no ha sufrido afectaciones considerables de ningún huracán.

«PIDIÉNDOLE A DIOS»

“Nos quedan los peores meses de la temporada de huracanes, estamos pidiéndole a Dios llegar hasta el último día de octubre sin mayores incidentes, porque aquí lo que abunda es la escasez, y si nos pega un huracán ni pensarlo, a esperar que la caridad internacional nos ayude”, dijo Cristóbal Sequeira, secretario ejecutivo del Sinapred.

Además:
La ruta de los huracanes

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