- Aún no reportan nicas muertos en Nueva Orleans
AP, AFP
NUEVA ORLEANS.- Tras enfrentar severas críticas por la lenta reacción de su Gobierno a la devastación dejada por el huracán Katrina en la costa del golfo de México, el presidente George W. Bush recorrió la zona este viernes.
Los cónsules de Nicaragua en Houston y Nueva Orleans, dijeron ayer a LA PRENSA que hasta la fecha no tienen conocimiento de nicas muertos en el desastre.
“Katrina pudo haber dejado más de 10,000 muertos en Luisiana”, según un senador republicano de ese Estado, David Vitter.
En tanto el presidente Bush admitió que la reacción inicial ante la catástrofe fue insuficiente. “Supongo que son más de 10,000, pero es sólo una suposición”, respondió el senador Vitter a periodistas.
En Nueva Orleans, Bush reconoció el fracaso de su Gobierno de frenar los saqueos y la violencia, y en la ayuda a los damnificados de la ciudad.
“Los resultados no son suficientes”, aseveró Bush en medio de un alud de críticas tanto de los republicanos como de los demócratas.
Bush prometió que el Gobierno hará respetar la ley en Nueva Orleans, donde prevalece ahora la delincuencia, apresurará la entrega de alimentos y medicinas a los necesitados y restablecerá el servicio eléctrico dentro de algunas semanas a miles de usuarios en la costa del golfo de México, tras el paso del huracán Katrina.
“Ésta es una tormenta que nos exige actuar de inmediato”, señaló Bush después de viajar durante todo el día por Alabama, Misissippi y Luisiana.
El Congreso aprobó un paquete de ayuda de desastre por 10,500 millones de dólares, y el mandatario aseguró que firmaría la medida durante la noche del viernes.
Asimismo, señaló que los soldados de la Guardia Nacional estaban llegando con ayuda para restablecer el orden en Nueva Orleans, e indicó que el Centro de Convenciones de la ciudad, donde miles de personas se refugiaron durante los días de la tempestad en condiciones inseguras, ahora era seguro.
“El Presidente ha comenzado a entender la magnitud de la situación”, dijo la senadora demócrata de Luisiana, Mary Landrieu.
Ante las críticas de la prensa porque el envío de guardias nacionales a Irak pudo haber incidido en las dificultades de la respuesta al desastre, estimó que Estados Unidos tenía “todos los recursos” militares para hacer frente simultáneamente a la guerra en Irak y a las operaciones de rescate y orden en el sur de Estados Unidos.
El Senado abrirá una investigación sobre la acción de las autoridades antes y después del huracán.
La republicana Susan Collins y el demócrata Joseph Lieberman denunciaron “un inmenso fracaso” en la atención a los damnificados y la prevención.
La investigación apuntará a saber si “el Gobierno federal hizo todo lo que pudo para ayudar a las víctimas de esta terrible tragedia”, dijeron.
El jefe de la Fuerza de Tareas Conjunta, Russel Honore, defendió la respuesta a la crisis e indicó que tenía a disposición unos 90,000 guardias nacionales.
Pese a ello, el alcalde de la ciudad, Ray Nagin, expresó su cólera ante la lentitud de la ayuda. “Piensan en pequeño, cuando se trata de un asunto enorme”, declaró a la CNN el alcalde negro. “Cada día que perdemos, muere gente y muere por centenares”, advirtió.
Además de los guardias nacionales y los convoyes anfibios de ayuda humanitaria, 300 soldados de retorno desde Irak fueron desplegados este viernes en Nueva Orleans con orden de disparar sobre los saqueadores.
Finalmente, el gigantesco estadio Superdome, de Nueva Orleans, donde se hacinaban desde hacía cinco días miles de refugiados, fue totalmente evacuado.
Pero aún quedarían unas 300,000 personas para ser evacuadas de las regiones devastadas en Luisiana, 200,000 de las cuales están en Nueva Orleans.
CUBA OFECE AYUDA
El Presidente de Cuba, Fidel Castro, ofreció ayer al Gobierno de Estados Unidos enviar 1,100 médicos antes de 48 horas, equipados con 26 toneladas de medicamentos para atender a las víctimas del devastador huracán Katrina.
“Cien médicos abordarían este mismo viernes un vuelo rumbo a Houston (Texas), 500 llegarían al mediodía del sábado y otros 500 el domingo”, precisó el Presidente cubano, durante una intervención transmitida por radio y televisión.
“Cuba está lista para ayudar de inmediato. Ofrecemos cosas concretas, médicos en el lugar de la tragedia, que es precisamente lo que está faltando ahora”, manifestó el líder de la revolución cubana.
Castro afirmó que el ofrecimiento obedece a un “real espíritu de cooperación”, que no busca “poner en aprietos al Gobierno de Estados Unidos, porque estamos conscientes de que están pasando por un momento difícil”.
ADVERTENCIAS OBVIADAS
Las autoridades norteamericanas ignoraron durante años las advertencias de que Nueva Orleans era vulnerable al paso de un huracán devastador y escatimaron fondos para protegerla, opinaron expertos en Estados Unidos, mientras crece el debate por los costos de la guerra en Irak.
La agencia gubernamental encargada de la prevención y la gestión de catástrofes, la Federal Emergency Management Agency (FEMA), había advertido hace cuatro años que un huracán o una inundación en Nueva Orleans era una de las tres grandes catástrofes que amenazaban a Estados Unidos, junto a un ataque terrorista contra Nueva York.
Pero en lugar de aumentar el financiamiento para proteger a una ciudad de 1.4 millones de habitantes, construida por debajo del nivel del mar, las autoridades redujeron los fondos destinados a fortalecer y reparar los diques que permitían aislar la ciudad de las aguas del Mississippi y del cercano lago Pontchartrain, afirmaron.
“Este desastre sólo esperaba el momento”, señala John Rennie, redactor jefe de Scientific American, la biblia norteamericana de la ciencia y la tecnología. “Desde hace años había una multitud de advertencias sobre la vulnerabilidad de la ciudad, si no se realizaban los trabajos críticos de reconstrucción”, declaró Rennie a la AFP.
Scientific American había advertido en 2001 que el estado de degradación de los diques de la ciudad y los sistemas de bombeo, el desarrollo de zonas residenciales y la insuficiencia de itinerarios de evacuación generaban un serio riesgo de catástrofe humanitaria en Nueva Orleans, con el bloqueo de 250,000 personas y la muerte de miles de ellas.
Pero el presupuesto federal destinado a operaciones de ingeniería civil del Ejército para reforzar los diques se redujo, mientras que Estados Unidos desataba la guerra en Irak y lanzaba su guerra contra el terrorismo, declaró Rennie.
“Las autoridades no pusieron este tipo de catástrofes entre sus prioridades, redujeron los gastos para destinar el dinero a otra cosa, particularmente en el curso de los últimos dos años, cuando el país emprendió una guerra, y debió ocuparse de su seguridad interna”, agregó Rennie.
La administración Bush redujo drásticamente en 2005 (en 80 por ciento) el presupuesto previsto de 27.1 millones de dólares solicitado por el sector de ingeniería civil del Ejército, para mejorar los diques.