- Nerys noqueó a rival venezolano
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Navegando en un mar de sangre, el ex campeón leonés Adonis Rivas hizo lo justo para empatar con el panameño Leopoldo “El Tiburón” Arrocha, anoche, en el combate estelar de una velada que organizó la empresa “Boxing Star Promotions” en el Casino Las Vegas.
En este mismo cartel, Nerys Espinoza brindó una sólida presentación para noquear técnicamente al bravo peleador venezolano Darwin Zambrano, en la pelea que más agradó a los aficionados.
Adonis, por su parte, sudó para empatar con el panameño Arrocha, un habilidoso boxeador que en varias ocasiones lo metió en muchos problemas.
Pero un buen cierre de Adonis en los últimos dos asaltos, aún en medio de un sangrado profundo que sufrió bajo su ceja izquierda, le permitió emparejar las acciones en dos de las tres tarjetas de los jueces.
Los laterales Armando García y Augusto Rocha coincidieron con la puntuación 95-95, mientras que Gustavo Solórzano dio 97-95 a favor del visitante, quien por supuesto mostró desilusión por la decisión arbitral.
“Yo no perdí la iniciativa. Lo que pasa es que el juez (Alberto Méndez) me insistió en los golpes bajos, y por eso el entrenador Orlando Soto me mandó a caminar más, a golpear más arriba y olvidarme de los golpes a la zona media”, añadió.
El panameño terminó con el pómulo izquierdo hinchado por un cabezazo de Adonis en el primer asalto.
Pero el leonés sufrió el corte en el tercer round, después de muchas dificultades que sufrió en el segundo.
“Este panameño es sucio, me golpeó mucho a los bajos, pero siento que sacaba la victoria. Los jueces vieron otra pelea, a pesar que yo conecté los golpes más limpios de la pelea”, dijo Adonis.
NERYS SIN DISCUSIÓN
Por su parte, Nerys Espinoza noqueó técnicamente en tres rounds al venezolano Zambrano, quien no pudo seguir por una hemorragia nasal.
El bravo peleador sudamericano aguantó las potentes descargas de Nerys en los primeros dos asaltos, trastabillando en varias ocasiones por el efectivo golpeo a la zona baja.
Pero se mantuvo en pie hasta que su pelea fue suspendida en el tercer asalto, por el insistente sangrado, decisión que protestó porque deseaba seguir en la refriega.