- Recurso de aclaración obligaría a los magistrados sandinistas a pronunciarse sobre la libertad de Alemán
- “Ahora vas a demostrar de verdad que no sos vos el que lo querés sacar”, le dice el mandatario a Ortega
Mirna Velásquez Sevilla yMaría José Uriarte [email protected]
Para una “jugada”, una “contrajugada”.
Ante la “jugada” del Frente Sandinista de apartar a sus magistrados de la Sala Constitucional para permitir a los magistrados liberales sacar una sentencia que confirma la decisión de la juez Roxana Zapata de otorgar el Régimen de Convivencia Familiar al ex presidente y reo Arnoldo Alemán, el Ejecutivo ha enviado un recurso de aclaración a la Corte, que obligaría a los sandinistas a pronunciarse junto a sus colegas liberales de la Sala, sobre la decisión.
La “contrajugada” pone a Ortega entre la espada y la pared. Si los sandinistas confirman la decisión de los liberales, Bolaños habrá probado su teoría de que detrás de la libertad de Alemán está Ortega.
Si los sandinistas bloquean el fallo de la Sala Constitucional, la nueva intentona de sacar al ex presidente quedará frustrada, igual que quedó a finales de julio, cuando la Sala Penal Uno del Tribunal de Apelaciones (controlada por los sandinistas) revirtió la decisión de la juez Zapata, de tendencia liberal.
BOLAÑOS ACATARÁ
El presidente Bolaños expresó ayer que no contempla ponerse al margen de la ley en lo que respecta al Régimen de Convivencia Familiar del ex presidente Arnoldo Alemán, pero esperará la resolución del recurso de aclaración, presentado el miércoles ante esa instancia judicial.
Señaló que acatará lo que resuelva la Sala Constitucional, la que debe estar integrada por cada uno de sus miembros, en este caso tres magistrados liberales y tres sandinistas, porque el fallo notificado al Ejecutivo es el resultado de una maniobra de allegados de Alemán, al ausentarse sus homólogos sandinistas, la cual define como “contradictoria e ilegal”.
La aclaración, de acuerdo al escrito presentado por el Ejecutivo, es a cuál de todas las sentencias emitidas debe obedecer, y se basa en la resolución de la Sala Penal Uno del Tribunal de Apelaciones, que revirtió el derecho de Régimen de Convivencia Familiar otorgado por la Juez Primero de Ejecución de Pena y Vigilancia Penitenciaria, Roxana Zapata, el pasado 25 de julio.
A lo que se suma el amparo otorgado por la Sala Civil de ese mismo Tribunal, pero que quedó sin efecto por no ser competente para conocer, de acuerdo a una decisión anterior del Poder Judicial.
“Nosotros presentamos un recurso de aclaración, yo voy a acatar lo que falle, yo acato siempre los fallos judiciales, siempre, lo que necesito es que me aclaren, porque hay dos (fallos) y hay una contradicción”, observó Bolaños.
“¿QUÉ LE VAS A DECIR A TUS MAGISTRADOS?”
El mandatario retó nuevamente al secretario general del Frente Sandinista (FSLN), Daniel Ortega, para que demuestre que en la maniobra de los liberales no hay participación del dirigente, como parte de los acuerdos políticos establecidos entre ambos caudillos.
“Aquí aprovecho yo, para decirle a Daniel Ortega: qué les vas a decir a los tres (magistrados) sandinistas, cómo van a votar, si votan como vos les vas a decir que voten, dándole convivencia familiar. ¿Por qué lo sacás? Ahora tenés la oportunidad de demostrar de verdad que no sos vos el que lo querés sacar”, manifestó el mandatario ayer, después de reunirse con el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep).
LA “JUGADA” DEL PACTO
El 29 de agosto pasado, magistrados liberales de la Sala Constitucional firmaron la sentencia que otorga el Régimen de Convivencia Familiar a Alemán. Dado que el presidente de la Sala (conformada por tres sandinistas y tres liberales), Francisco Rosales (sandinista), se encontraba fuera del país en ese momento, y otros dos magistrados también sandinistas estaban de subsidio, Guillermo Selva (liberal) convocó a su homólogo liberal Ramón Chavarría, presidente de la Sala Civil, a integrar el quórum.
El presidente Bolaños solicitó a la Corte una aclaración de este acto, que calificó de «ilegal», basado en que el artículo 163 de la Constitución Política de Nicaragua nombra la figura del «conjuez» para suplantar a los magistrados cuando se produjera su ausencia, excusa, implicancia o recusación.
La Corte Suprema nombró y juramentó a 16 conjueces el 11 de diciembre del 2001, divididos entre sandinistas y liberales. Cada magistrado sandinista tiene un suplente o conjuez sandinista para sustituir al magistrado ausente y viceversa sucede con los liberales.
En el caso particular, Bolaños considera que el magistrado Chavarría no podía ser llamado a integrar el quórum de la Sala Constitucional, ya que la Constitución dispone el nombramiento de los conjueces.
Para Bolaños, el trasfondo de esta “jugada” es la pretensión de los sandinistas de no aparecer involucrados en la libertad de Alemán, fingiendo una ausencia que le permitiera a los liberales tomar la decisión sin que los magistrados o conjueces del FSLN se “quemen”.
DEFENSA SE QUEJARÁ
El abogado defensor de Arnoldo Alemán, Mauricio Martínez, dijo que la próxima semana podrían acusar al presidente Enrique Bolaños por desacato, ante la Asamblea Nacional, “su superior jerárquico”. “La misma Asamblea tiene que hacerla cumplir (la sentencia); si él no quiere cumplirla ¿qué pasaría? Bueno, están las acusaciones por desobediencia y desacato”, expuso.