Ludwin Loáisiga Ló[email protected]
En medio de una crisis institucional entre los poderes del Estado del país y de un enfriamiento en las relaciones y los programas de cooperación del Gobierno de Estados Unidos, el Ejército de Nicaragua celebra hoy su 26 aniversario, con el ascenso de grados para 193 de sus miembros y el retiro de al menos tres generales.
El cuerpo armado es considerado actualmente por la población, como una de las instituciones más profesionales, según los resultados de las distintas encuestas.
El vocero del Ejército, coronel Adolfo Zepeda, indicó que además de la institucionalidad, los puntos fuertes del cuerpo armado son la profesionalización de los soldados, el respeto a las leyes y a la Constitución de Nicaragua.
Resguardar el orden y la soberanía nacional; la protección a las reservas naturales, así como el enfrentamiento ante las denominadas nuevas amenazas, como el narcotráfico y la trata de personas, son aspectos en los que también el Ejército se destaca, dice Zepeda.
Considera que además de un presupuesto insuficiente para cumplir sus misiones, debe sumarse la suspensión de programas de cooperación por parte de Estados Unidos. En marzo de este año ese país congeló un paquete de 2.3 millones de dólares al Ejército de Nicaragua.
De acuerdo a Zepeda, suspicacias por parte de algunos sectores de Estados Unidos hacia el cuerpo armado, provocaron la tensión en las relaciones, aunque se avanza en un proceso de “reacomodo en los niveles de confianza”.