Martha Marina GonzálezCORRESPONSAL/ [email protected]
El 4 de enero de 1997, Santos Roberto Osegueda Palacios, lesionó gravemente a dos jóvenes y desde entonces era prófugo de la justicia porque en ausencia le fue dictado un auto de formal prisión, pero nunca hicieron efectiva la orden de captura.
Osegueda Palacios, acusado del presunto delito de asesinato contra el periodista Adolfo Olivas, se enfrentó ayer a dos juicios que tienen su origen en antiguos delitos por tráfico de drogas y lesiones dolosas.
Mercedes Elisa Jirón, juez del Distrito Civil y Penal, citó al procesado por solicitud de la defensa para ampliar su declaración en el proceso que le abrieron el 27 de agosto del año 2001 por haberle encontrado en su poder 180.2 gramos de marihuana y la causa había sido abandonada.
En esa ocasión, Osegueda fue agarrado “in fraganti”, ya que la Policía le incautó en sus partes íntimas la droga, que supuestamente mandó a recoger un sujeto identificado como Lucas para que posteriormente la vendiera en 1,300 córdobas.
Según la declaración de entonces, él dijo que se había negado a comprarla porque ya no quería andar más en drogas.
Argumentó que Lucas, al que supuestamente no conocía, le montó una trampa para tratar de despistar a las autoridades y culpar a personas inocentes.
Después de notificarle al procesado y a la defensa que este viernes dictará la sentencia sobre el caso de droga, la judicial sorprendió a Osegueda y a su defensor al sacarle otro expediente que estaba en los archivos de su juzgado por el delito de lesiones dolosas.
Según la jueza, el artículo 117 del código penal indica que si una causa está prescrita se puede interrumpir las prescripción si el procesado comete un nuevo delito y como está siendo procesado por el delito de tráfico de estupefacientes, entonces la estamos activando”, dijo la juez.
Al momento de asesinar al periodista Adolfo Olivas, Osegueda era prófugo de la justicia por lesiones dolosas
Sus delitos no han prescrito porque volvió a sus andanzas
VIEJO PRÓFUGO
El 4 de enero de 1997, Santos Roberto Osegueda Palacios, apuñaló con una navaja la espalda de Boanerges Blandón Molina y se corrió al ser perseguido por Jesús Benavides, a quien el procesado Osegueda también lesionó en el pecho y luego se dio a la fuga.
Según el expediente, la delincuencia del proceso se demostró con pruebas testificales y materiales y la sentencia indica que el prófugo de la justicia permanezca con segura y formal prisión por ser autor del delito de lesiones dolosas en perjuicio de Boanerges Blandón Molina y Jesús Benavides.