- Al finalizar el año podría llegar a US$100 por barril
Ricardo Guerrero [email protected]
Las proyecciones de los expertos nacionales e internacionales están a punto de cumplirse: ayer el precio internacional del petróleo arribó a 70.90 dólares, aunque al final logró colocarse en 69.81 dólares, 2.61 dólares más que el último precio.
Las proyecciones de los expertos indican que el precio del oro negro llegará a los 100 dólares a finales del año 2005.
Agencias internacionales informaron que el temor al descenso en la oferta de crudo y combustibles, por el huracán Katrina, fue lo que provocó ayer una fuerte alza en los valores de los contratos a futuro, y se prevé que repercuta en los precios de venta al público a corto plazo.
Los contratos para octubre de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) subieron hasta un máximo de 70.90 dólares el barril (159 litros) antes de la media sesión en la Bolsa Mercantil de Nueva York, en medio de una fuerte presión alcista que se alimentaba con el repunte en los precios de la gasolina y del gasóleo.
Los expertos reiteraban ayer que el huracán Katrina no podía haber llegado en peor momento, tanto para los mercados del crudo como para el presupuesto de los consumidores.
La elevada demanda en Estados Unidos y en otros países como China o India, unida al escaso margen de capacidad de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y otros países independientes, para aumentar su producción, hace que los mercados vivan con especial inquietud cualquier interrupción de la producción.
Con el paso de Katrina por el golfo de México se ha agudizado la preocupación en torno a que la actividad de las refinerías y la llegada de importaciones quede alterada por un largo tiempo y con ello se desequilibre aún más la relación entre oferta y demanda.
DEBEMOS APRENDER A VIVIR CON ESTO
Róger Cerda, economista experto en temas de hidrocarburos, dijo ayer a LA PRENSA que los nicaragüenses debemos ir acostumbrándonos a vivir con estos precios. “Por lo visto, la tendencia es que a corto plazo llegue a los 80 dólares”, indicó.
Cerda dijo que el panorama actual no es nada alentador para la economía nacional.
“El problema va para largo, hay varias refinerías que han cerrado sus operaciones, lo que supone que habrá menos petróleo en el mercado y la situación para Nicaragua empeora cada día más”, señaló el especialista.
Cerda aseguró que las reservas internacionales brutas se verán seriamente afectadas y “en estos momentos reflejan una reducción de 60.4 millones de dólares”.
Azucena Castillo, ministra de Fomento, Industria y Comercio (Mific), dijo que es un hecho que en los próximos días estarán revisando el impuesto que se le cobra al combustible, conocido como (ISC). “Son medidas que estamos tomando en conjunto con el Ministerio de Hacienda y la Comisión Nacional de Energía”, explicó.
A juicio de Róger Cerda, el ISC no debería ser modificado. “Ese impuesto no debe disminuirse, si es lo que piensa hacer el Gobierno, pues hay que recordar que por galón de diesel se cobra 40 centavos y por la gasolina 65 centavos, eso sería cargarle el impuesto a los más pobres”, señaló.
El ministro de Hacienda y Crédito Público, Mario Arana, mencionó en días pasados que una de las medidas que el Gobierno tomaría para compensar los altos precios del petróleo era revisar el ISC.
Cerda y Castillo coinciden en que lo más viable es que el ahorro se dé en todos los niveles, empezando por los ministerios, empresas privadas y toda la sociedad en su conjunto.
PREVÉN DESABASTECIMIENTO
Las últimas estimaciones de la Minerals Managemente Service (MMS), una agencia del Departamento del Interior de Estados Unidos y que gestiona la explotación petrolífera en el golfo de México, apuntan a que la producción de crudo en esa área está paralizada en un 95.2 por ciento.
La agencia calcula que eso equivale a una pérdida de producción de 1.4 millones de barriles diarios y desde el 26 de agosto se han perdido 4.6 millones de barriles de crudo.
Cerda manifiesta que de las 819 plataformas marinas ubicadas en el golfo de México, 645 fueron evacuadas antes del paso del huracán, así como 90 pozos de los 137 que operan en esa región. Eso provocará un desabastecimiento y que el precio se dispare aún más, estimó.
Nueve refinerías ubicadas en los estados de Misisipi y Luisiana han tenido que paralizar su actividad y al menos otras cuatro han reducido el ritmo de sus operaciones.
Se calcula que alrededor del 10 por ciento de la capacidad total de refinado en EE.UU. está paralizada.
Otro aspecto preocupante es la clausura de operaciones en la terminal de descarga. Esta estación en alta mar es la única en EE.UU. capaz de acoger a superpetroleros y es el punto de entrada de alrededor de un millón de barriles de crudo diarios, en torno al 11 por ciento de las importaciones que llegan al mercado estadounidense.