Lucía Vargas C.CORRESPONSAL/[email protected]
Una oración masiva a Dios para que en Nicaragua haya justicia social y que los encargados de cambiar las leyes se inclinen en favor de los más desposeídos, fue elevada esta semana en la acostumbrada misa de sanación que ofician los padres de la congregación Eudista Jesús y María en la capilla Betania, en Dolores, Carazo.
El enérgico sermón que ya es característico en el padre Neguib Eslaquit, párroco de Dolores, quien se ha pronunciado abiertamente contra los políticos corruptos y contra el pacto liberosandinista, se basó en el pasaje bíblico del encuentro de Jesús y Natanael.
“Jesús dijo: en este israelita no encuentro ninguna tacha ni hipocresía”, predica Eslaquit. “Yo pienso que es una pregunta que nos debemos hacer todos los nicaragüenses, en especial aquéllos que llegan a la gente y tienen en sus manos el destino del país cuando deciden las leyes, porque entonces Jesús nos diría: realmente encuentro en ti dobles, hipocresía, intereses egoístas y mezquinos”, refirió.
El sacerdote llamó a los nicaragüenses a luchar para sacar el país de la situación de postración en que se encuentra. Dijo que “es agobiante para la mayoría, dado que estamos ante una situación que clama justicia ante los ojos de Dios por la gravísima situación de pecado social que todos tenemos”.
Eslaquit predicó que Jesús llora con la mujer que no tiene para dar de comer a sus hijos, con el padre que no puede mandarlos a la escuela y con aquéllos que no tienen para una pastilla.
DESDE ROMA
En esa oración se contó con la presencia del padre Michelle Gerad, superior mundial de la congregación Eudista Jesús y María, lo que fue motivo de alegría para los sacerdotes de Dolores, quienes compartieron cuatro días con el jerarca. “El padre Michelle vino desde Roma a apoyar la obra de Betania porque ve que hay un gran potencial evangelizador y que también está ayudando en el aspecto social a la gente pobre”, dijo Eslaquit.