Arlen Pé[email protected]
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) realizó una revisión de medio término de su cooperación con Nicaragua, y para el siguiente período se decidió trabajar más en la Costa Caribe, por las características que presenta esa zona.
“Hemos visto que es necesario por las brechas que existen y por la demanda misma que surge de los gobiernos locales, trabajar más en la Costa Atlántica y esa ha sido una conclusión muy firme de la revisión de medio término”, señaló Deborah Comini, representante de Unicef en Nicaragua.
Manifestó que el alto en la programación se realizó para ver si los temas, estrategias y líneas de trabajo planteadas para el año 2000, siguen vigentes para los próximos años de cooperación.
Para esto realizaron consultas con niños y adolescentes, contrapartes gubernamentales y varios aliados en el país.
Los resultados indican que las líneas siguen siendo válidas, de acuerdo a varios logros, como la participación de los adolescentes en la toma de decisiones; la formulación de estrategia nacional contra la mortalidad materna; y las iniciativas amigas y saludables. En el caso de esta última, el Ministerio de Educación adoptó la mayoría de las líneas para sus propias políticas educativas.
Entre los inconvenientes, Comini mostró preocupación por los subregistros de casos de violencia intrafamiliar, abusos a los derechos de la niñez y de personas con VIH/Sida.
CERRAR LAS BRECHAS
Nils-Arne Kastberg, director regional de Unicef para América Latina, señaló que el análisis realizado en Nicaragua es coincidente con los del resto de la región.
En la inversión social y las brechas, consideró que es importante cumplir con las Metas del Milenio, porque Latinoamérica tiene el récord mundial de disparidades. “El crecimiento económico en la región sigue generando más pobres, en lugar de reducirlos”, dijo.
Señaló que la Costa Atlántica aunque tiene el 22 por ciento de la población nicaragüense, tiene el más alto índice de disparidades comparadas con el resto de la región.