- Jóvenes de Teotecacinte advierten a sus pobladores que aún hay peligro de explosiones
Alina Lorío L.CORRESPONSAL / [email protected]
Joselin Elizabeth Bellorín Umanzor cursa el primer año en el instituto de Teotecacinte, Jalapa, y a sus 13 años recorre casa por casa para “alfabetizar” a los pobladores de su comunidad en la prevención de accidentes por minas.
Para ella esa labor tiene mucha importancia para su vida “porque me siento útil a la comunidad y me doy cuenta que sirvo para algo” y para la misma comunidad “porque estamos advirtiéndole a la gente que todavía existe peligro de miles de minas que aún están sembradas en el territorio”, enfatizó,
Comparte su opinión la joven Jubelia Pineda, de 16 años y estudiante del tercer año en el Instituto de Teotecacinte. Niñas como ellas son capacitadas por el Programa de Atención al Desminado en Centroamérica (PADCA-OEA) que ha instalado en Nueva Segovia desde hace más de cuatro años la campaña educativa: Pasos seguros sin minas.
ENTES MULTIPLICADORES, LOS NIÑOS
José Ramón Zepeda, coordinador regional de PADCA-OEA, sostuvo que parte de la campaña consiste en capacitar a estudiantes de secundaria para que se constituyan en el ente multiplicador del mensaje de prevención de accidentes por minas a través del método de visita casa por casa.
Aclaró que aunque en Teotecacinte tienen presencia hasta ahora, en el municipio de Jalapa el Programa trabaja desde hace más de cuatro años, sobre todo en las comunidades de mayor riesgo, razón por la cual ya existen redes establecidas que continúan llevando el mensaje, aún en ausencia de los promotores de la OEA.
Los niños tienen un dominio increíble en el tema porque además de transmitir el mensaje a sus vecinos fortalecen su personalidad perdiendo el temor e involucrándose en aspectos humanitarios que competen a su comunidad, indicó el funcionario de la OEA.
Paralelamente la OEA en Jalapa ha venido desarrollando el Programa de Reinserción a la sociedad de las personas discapacitadas sobrevivientes de accidentes por minas, capacitándose en cursos de carpintería, ebanistería, computación y otros.
ACCIDENTES EN CERO
Zepeda valoró como uno de los resultados positivos y “el más significativo” de la campaña Pasos seguros sin minas, el hecho que desde el año 2001 los índices de accidentes por explosivos bajaron a cero y en ese sentido agradeció el apoyo de los líderes comunales, la Alcaldía y el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes (MECD).
En esta comunidad la campaña educativa durará aproximadamente un mes y la meta es visitar 680 casas para sensibilizar a más de cuatro mil personas en el casco urbano. Teotecacinte fue uno de los escenarios de guerra más bélicos en la década de los ochenta.
LA ÚLTIMA VÍCTIMA
Agustín Matey Ramos, de 48 años, fue la última víctima de las minas enterradas en territorio fronterizo con Honduras. El accidente se registró el 15 de mayo de 2001 en La Explosión, municipio de San Fernando.
El hecho ocurrió cuando Matey buscaba madera para armar un gallinero, se paró en una mina y aunque le pareció que haber perdido su pie izquierdo significaba el fin de su vida, para él es ahora diferente.
Al Programa de Atención al Desminado en Centroamérica (PADCA-OEA) le agradece haber recuperado las esperanzas de vivir después de haberlo capacitado en ebanistería y ahora entrenar en el ramo a 33 niños de la comunidad La Mía, en Jalapa.