- Todos los restos recuperados son analizados para identificar a los pasajeros del avión siniestrado
AFP
BOGOTA.- Un trozo de cabello, huellas dentales o una muestra de sangre: cualquier resto que pueda ser recuperado tras el impacto del avión de la West Caribbean que cayó en Venezuela con 160 ocupantes, es usado por forenses en Bogotá para identificar a las víctimas del accidente.
Las autoridades venezolanas han enviado a Bogotá algunos de estos fragmentos para identificar los cuerpos de los ocho tripulantes colombianos que estaban al frente del MD-82 que cayó cuando transportaba a 152 turistas entre Panamá y Martinica.
“Se trabaja con lo que pueda haber, si se le pueden tomar huellas o si no con carta dental o a veces ya en los casos extremos se tiene que recurrir a pruebas de DNA, cuando definitivamente los cuerpos están tan desintegrados que no son reconocibles” señaló Néstor Garzón, coordinador de la oficina de patología forense del estatal instituto de Medicina Legal en Bogotá.
Los cuerpos de los ocho colombianos serán entregados a sus familiares el viernes, según informó este jueves desde la ciudad venezolana de Maracaibo el director de Defensa Civil de Venezuela, coronel Antonio Rivero.
Rivero explicó que hasta que no finalicen las búsquedas de restos humanos en el lugar del accidente, en el municipio de Machiques, 50 km al oeste de Maracaibo, no se podían entregar los cadáveres.
El forense Garzón dijo que en accidentes como en el del avión de West Caribbean, cuando la aeronave no choca de frente, sino que hace un “barrido” en tierra, los cuerpos se desintegran más.
“Cuando el avión impacta no de frente sino de manera oblicua o paralela tienen más posibilidad de seguir rodando y entre más rueden es más posible que se desintegren los cuerpos por los golpes”, señala Garzón, con la sangre fría de quien ha visto muchos casos como éstos.
Y es que los accidentes aéreos no son ninguna novedad en Colombia, un país donde buena parte del transporte de pasajeros y mercancía debe hacerse en aviones, muchos de ellos vetustos, ante la dificultosa topografía del país.
Garzón señaló que otro grave problema que enfrentan los forenses en el momento de hacer su trabajo lo constituyen los estragos que provoca el fuego, que generalmente se produce tras la caída de una aeronave.
Expertos internacionales en medicina forense y accidentes aéreos trabajan a toda máquina en Maracaibo (noroeste de Venezuela) junto a sus colegas venezolanos para identificar los cadáveres de las 160 víctimas.
Un equipo de identificación judicial del Ministerio del Interior francés, compuesto por 12 expertos, llegó el jueves con material refrigerante y de análisis. Ese grupo se unió a otro equipo de apoyo psicológico del Ministerio de Asuntos Exteriores que ya estaba en Maracaibo, en el noroeste de Venezuela.
La Oficina francesa de Investigación y Análisis de accidentes aéreos (BEA) también envió técnicos e ingenieros que colaborarán en el análisis de las cajas negras de la aeronave rescatada por las autoridades venezolanas.
La Fiscalía de Fort de France, en Martinica, de donde eran oriundos los pasajeros, tiene previsto una investigación judicial por homicidio involuntario. El procedimiento permitiría a las familias tener mayor acceso a la pesquisa y facilitar la cooperación judicial con Venezuela.
Los 152 pasajeros muertos en el accidente eran franceses martiniqueses que regresaban a Fort de France tras pasar sus vacaciones en Panamá, en un birreactor MD-82 de la compañía colombiana West Caribbean.