Azucena Melgara Zamora, viuda del periodista Adolfo Olivas, asesinado el domingo en Estelí.

Amenazan a viuda de Olivas

Denunció que recibieron en su casa una llamada telefónica advirtiéndoles: “Cuídense, hijos de …” El supuesto autor de los disparos contra el periodista, se entregó ayer y hoy lo enviarán a los tribunales Elízabeth [email protected] La viuda del corresponsal de LA PRENSA, asesinado el pasado domingo en Estelí, Adol fo Olivas Olivas, demandó ayer protección […]

  • Denunció que recibieron en su casa una llamada telefónica advirtiéndoles: “Cuídense, hijos de …”
  • El supuesto autor de los disparos contra el periodista, se entregó ayer y hoy lo enviarán a los tribunales

Elízabeth [email protected]

La viuda del corresponsal de LA PRENSA, asesinado el pasado domingo en Estelí, Adol fo Olivas Olivas, demandó ayer protección de la Policía, porque la noche del martes recibieron en su casa nuevas amenazas anónimas a través del teléfono.

Azucena Melgara Zamora, viuda de Olivas, afirmó que una voz de mujer que no se identificó, les dijo: “Cuídense, hijos de la tal por cual…”

Melgara hizo la denuncia durante una conferencia de prensa brindada por el jefe de la Policía de Estelí, comisionado Pedro Denis Morales, después que éste confirmó que el principal sospechoso del crimen, Santos Roberto Osegueda Palacios, se había entregado ayer.

La amenaza tiene tan atemorizada a la familia Olivas Melgara, que ayer optó por no enviar a los niños al colegio, dijo la viuda. Lo extraño para ella es que la desconocida primero preguntó por Adolfo Olivas.

“Estamos aterrorizadas, porque en la casa hay niñas; somos mujeres, un varón, y eso nos tiene en cuidado, porque nosotros no sabemos realmente de dónde viene eso (las amenazas)”, declaró Melgara.

Luego dijo que la Policía le prometió mayor vigilancia en el sector donde habita y que investigarán el origen de las amenazas.

Ella dijo que su familia ha adoptado la medida de evitar que se les aproxime algún desconocido.

PASTOR FACILITA ENTREGA

Un pastor evangélico identificado como Ulises Ortega facilitó un teléfono celular a Santos Roberto Osegueda Palacios, para que llamara al puesto de mando de la Policía de Estelí y anunciara su entrega a las autoridades.

Las patrullas policiales llegaron a traerlo en la madrugada de ayer miércoles, a la casa de Santiago Martínez, suegro del sospechoso, quien reside en la comunidad La Sardina, a unos nueve kilómetros de Estelí, confirmó el jefe policial.

Ángela Eva Pérez Castellano, vecina del lugar, dijo a LA PRENSA que fue sorprendida por “la bulla” de las patrullas policiales frente a la casa de Martínez.

La Policía no encontró en poder del procesado, ni el arma de fuego ni el celular del periodista asesinado, con el cual aparentemente desconocidos realizaron dos llamadas telefónicas a una amiga de la víctima, recién ocurrido el hecho sangriento.

ESCRIBE NOTA

Ante los intentos de los periodistas por conocer la versión del detenido, éste se limitó a remitir una nota manuscrita, con su firma, en la que alega no estar en condiciones para ofrecer declaraciones.

“En este momento no puedo hablar con ustedes, porque mis condiciones personales no me lo permiten; cuando me sienta en mejores condiciones me presento ante ustedes con mucho gusto”, reza la nota firmada por Santos Roberto Osegueda Palacios y dirigida a los periodistas.

NO DICE NADA

El jefe de la Policía de Estelí, comisionado Pedro Denis Morales, fue escueto en sus declaraciones.

Hasta ayer las autoridades no tenían claro el móvil del crimen y verificaban lo que Osegueda les había confiado durante el primer interrogatorio.

“Estamos comprobando la situación, estamos entrevistándolo, él está (detenido) a partir de la 1:30 (a.m.)”, explicó Morales, quien señaló que un equipo de agentes está destinado a la investigación de los hechos concretos del crimen, y otro trabaja sobre la denuncia que Olivas realizó ante el promotor de Derechos Humanos, Roberto Petray, quien en declaraciones a periodistas locales confió que compartirá con la Policía la información “peligrosísima” con que cuenta.

Otra fuente señaló que el detenido se declaró inocente de las imputaciones que le hacen, pero esto no fue confirmado por el jefe policial, quien se limitó a decir: “Estamos trabajando”.

MADRE PIDE VERLO

Eladia Palacios Salinas, madre del acusado, se presentó con a su hija Adelayda Osegueda, a la delegación policial para solicitar que le permitieran verlo.

“Me siento alegre por lo menos que él está aquí”, comentó Palacios, al comentar la decisión de su vástago, de entregarse a las autoridades policiales.

Sobre las acusaciones que incriminan a Osegueda como el principal sospechoso de haber disparado en dos ocasiones y por la espalda en contra del corresponsal de LA PRENSA, la mujer dijo: “Usted sabe que la gente así es, por las lenguas, porque a veces nadie dice la verdad”.

“Mi chavalo, para qué, era un hombre haragán, mejor dicho, porque él sólo vivía en su casa, de su trabajo a su casa, nosotros por eso le decíamos haragán, porque venía de trabajar y se iba a dormir en la noche y en el día”, sostuvo la mujer.

Pese a que los testigos incriminan a Osegueda como el principal sospechoso de ser el autor de los disparos, Palacios conserva las esperanzas de que la justicia sea benigna con su hijo.

La madre de Osegueda reconoció que su hijo conocía a su víctima, porque hasta jugaron beisbol en el mismo equipo. “Sí, pero él era tranquilo con ellos”, fue la respuesta de Palacios, sin aclarar a cuál de los dos se refería.

DEMANDAN INVESTIGACIÓN

El hermano de la víctima, Rigoberto Olivas Olivas, pidió a la Policía profundizar en las pesquisas, para evitar que Osegueda quede libre.

“Esperamos que se llegue al fondo, nosotros como familiares nos sentimos amenazados”, dijo Olivas Olivas, quien recordó que existen antecedentes en que los sospechosos salen en libertad.

Rigoberto recordó conversaciones que sostenía con Adolfo sobre el riesgo que representaba su profesión.

NO ESTÁN CONVENCIDOS CON VERSIÓN DEL PLEITO

Aunque desde el inicio se ha dicho que las causas que llevaron a la muerte de Olivas fueron las diferencias por una tarifa del servicio del taxi que abordó para dirigirse a su casa, sus parientes no están muy convencidos.

Olivas se basa en los recuerdos de lo que su hermano Adolfo le confió. “Él me decía que él estaba seguro del riesgo que corría, por estar sacando una información sobre el último caso que se dio sobre la pista de aterrizaje (de narcotraficantes) que se dieron en La Trinidad”.

“Él siempre me había manifestado eso, que sentía amenazas del peligro, pero que él siempre iba a seguir haciendo su trabajo”, indicó el hermano del corresponsal asesinado. Con él también coincide su viuda.

Adolfo le mencionó a su hermano que había recibido algunas llamadas telefónicas, a través de las cuales “le decían que su vida era muy preciosa y que la cuidara. Eso hacía poco tiempo”.

Rigoberto Olivas insistió en que “él sabía de dónde venían las amenazas, creo que eso la Policía lo tiene”.

Añadió que el periodista de LA PRENSA preparaba nuevas publicaciones, con información que había obtenido y con la cual “iba a salir más gente pegada”.

Es por eso que Olivas estima que aunque haya un fallo condenatorio, no dejarán de sentir temor por su seguridad.

“Cuando se aclare todo esto y se llegue a una conclusión, nosotros siempre nos vamos a sentir amenazados”, dijo Olivas Olivas.

La viuda del periodista, Azucena Melgara, señaló que le llama la atención que la riña no fue en el momento en que su cónyuge descendió del taxi, sino que el victimario esperó que éste avanzara cerca de la casa donde habitaba con su familia, para matarlo por la espalda. Un disparo y el grito de “¡Hey, maje!”, la despertó la madrugada del domingo.

Lo primero que pensó Melgara fue que se trataba de pandilleros. Al salir a la calle escuchó otros dos balazos, pensó en su marido, y su esperanza fue encontrarlo vivo. “Pero esos balazos eran certeros”, lamentó.

INVESTIGACIÓN PRIORIZADA

La fiscal departamental de Estelí, Sandra Mata, dijo a los dirigentes de la Unión de Periodistas de Nicaragua (UPN), con quienes se reunió ayer, que un equipo de tres fiscales, coordinados por ella, analiza las investigaciones realizadas por la Policía, porque cuentan con 48 horas para presentar la acusación ante los tribunales.

La representante de la UPN, Irma Franco, demandó a la Fiscalía que el caso sea tipificado como asesinato y no como homicidio, porque hay suficientes elementos de prueba para pensar que el crimen fue planificado.

La representante del Ministerio Público explicó que solicitó al jefe de la Policía de Estelí, que se investigue el posible nexo de narcotraficantes en la muerte a balazos, del corresponsal de LA PRENSA.

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