- Los diferentes partidos políticos no llegan a un consenso y Estados Unidos ve reducida sus ambiciones
AFP
WASHINGTON.- Estados Unidos emprende una carrera contrarreloj para lograr que los dirigentes iraquíes lleguen a un acuerdo sobre la constitución antes del martes, pero comienza a reducir sus ambiciones de fundar un nuevo modelo de democracia en Medio Oriente.
Mientras el presidente iraquí, Jalal Talabani, se mostró optimista el sábado acerca de la posibilidad de llegar a un acuerdo antes del martes, Estados Unidos reconoció ayer domingo que las tratativas podían durar hasta último momento el lunes.
“Tendremos que esperar hasta mañana (hoy)”, dijo a la cadena ABC el embajador de Estados Unidos en Bagdad, Zalmay Khalilzad, quien no descartó totalmente la posibilidad de posponer por dos semanas el plazo final para aprobar el proyecto de constitución.
“Si es necesario, hay opciones, evidentemente. Pero actualmente mis informaciones indican —y vengo de una reunión con los dirigentes iraquíes— que tienen la intención de terminar mañana (lunes). Debemos esperar, pero tienen a su disposición algunas opciones”, indicó el diplomático estadounidense.
Khalilzad no negó que la hipótesis de una postergación fue considerada. Declaró simplemente que sus interlocutores iraquíes “no le habían planteado el asunto”.
Interrogado al respecto en la cadena Fox, dio a entender que el proyecto de constitución podría ser presentado la noche del lunes al Parlamento.
“Aún deben resolver dos o tres cuestiones, pero se espera tener un proyecto mañana antes de que concluya la jornada”, dijo.
EN LA CUERDA FLOJA
La ley fundamental, que rige en el país desde marzo del 2004, prevé la disolución de la Asamblea Nacional y la realización de elecciones si el proyecto de constitución no es enviado al Parlamento el 15 de agosto.
Según Khalilzad, los iraquíes llegaron a acuerdos en la mayoría de los puntos clave y las diferencias sobre una de las cuestiones más sensibles, el federalismo, “se han achicado considerablemente”.
Pero el embajador norteamericano también admitió que aún quedaba mucho por hacer. Entre los temas que aún no se han solucionado, el papel del Islam en la legislación “es el más importante”, declaró a la cadena ABC.
“Uno de los principales problemas de la actual situación es que hay falta de acuerdo sobre el futuro entre las comunidades iraquíes más importantes”, dijo.
SIN OBJETIVOS ORIGINALES
Estados Unidos comienza a reconocer que la constitución no incluirá sus objetivos originales cuando derrocó a Saddam Hussein, es decir crear un Irak moderno y laico, donde se respeten los derechos humanos y las diversas comunidades étnicas y religiosas vivan en armonía.