Rafael Palmeiro no lució bien en su retorno con los Orioles.

Palmeiro regresó

Cumplió sanción de 10 partidos AP BALTIMORE.- Rafael Palmeiro participó ayer en uno de los encuentros más difíciles de su carrera iniciada hace 20 años. Fue abucheado por muchos de los fanáticos locales, se fue de 4-0 y sacó el último out. El artillero habló con la prensa en los vestidores luego del partido y […]

  • Cumplió sanción de 10 partidos

AP

BALTIMORE.- Rafael Palmeiro participó ayer en uno de los encuentros más difíciles de su carrera iniciada hace 20 años. Fue abucheado por muchos de los fanáticos locales, se fue de 4-0 y sacó el último out.

El artillero habló con la prensa en los vestidores luego del partido y cuando la multitud finalmente se disolvió, su hijo Preston, de 10 años, le dio un abrazo. Eso hizo sonreír a Palmeiro, quizás por primera vez en todo el día.

Originalmente, el plan para el domingo era reconocer su excelente actuación en el diamante, pero Palmeiro terminó también siendo criticado por su conducta poco honorable fuera del terreno de juego.

Cuatro días después de regresar con los Orioles de Baltimore tras una suspensión de 10 días por uso de esteroides, Palmeiro jugó por primera vez. Fue el sexto en la rotación de bateadores designados y cuando su nombre fue anunciado, varios de los 30,954 hinchas reunidos en el estadio Camden Yards lo abuchearon, incrementando los silbidos con más fuerza cuando ingresó al plato en la primera entrada.

Aunque muchos lo vitorearon cuando salió, eran también varios los inconformes con su presencia, especialmente porque no ha aclarado cómo es que fueron encontrados esteroides en su organismo apenas unos meses después de que dijo al Congreso, en mayo, que nunca había usado drogas para mejorar su rendimiento atlético.

Palmeiro recibió un pasaporte y luego sacó tres rodaditas consecutivas antes de ingresar al plato en la novena entrada, con dos corredores y dos outs, y los Orioles enfrentando un marcador desfavorable de 7-6 ante los Azulejos de Toronto.

Su hit número 3,019 pudo haber empatado el encuentro y su jonrón número 570 darle la victoria a los Orioles, pero Palmeiro en cambio mandó una línea al jardín derecho para terminar el juego.

Me hubiera gustado que ganáramos. Tuvimos la oportunidad de hacerlo en la novena y era mi turno en el plato. Pensé que hubiera sido una buena oportunidad para al menos sacar un hit para empatar el encuentro, dijo.

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