Ricardo Guerrero [email protected]
El economista y ex ministro de Hacienda y Crédito Público (MHCP), Eduardo Montiel, señaló que es desafortunado que la política esté influyendo en las decisiones económicas.
Esto lo dijo al referirse a la retardación de la ratificación, de parte de los diputados, del tratado de libre comercio que Centroamérica y República Dominicana firmó con Estados Unidos (conocido como DR-Cafta).
“Me parece que todas las partes (liberales y sandinistas), están conscientes de los beneficios específicos de este acuerdo comercial y como siempre, están tratando de sacar ventajas políticas de distintas formas, y lo que a mí me preocupa es cuál es el precio que vamos a pagar (los nicaragüenses), para que el DR-Cafta sea aprobado”, indicó el ex funcionario.
Montiel refirió que teme que los diputados condicionen la ratificación con modificaciones a la Ley General de Bancos y al establecimiento de un banco de fomento.
“Porque eso implica beneficiar a unos cuantos sectores. Además preocupa el costo del atraso de la ratificación del acuerdo”, expuso.
Por su parte, el economista Sergio Santamaría, expresó que si no se valida el DR-Cafta, Nicaragua quedará excluida a partir del 2007 de la Iniciativa de la Cuenca del Caribe (ICC).
A juicio de Santamaría el acuerdo será aprobado, sin embargo, se necesitan algunas leyes para incentivar la producción local.
“(Por ejemplo) la actual administración (Bolaños), por la buena sintonía que tiene con Bush, puede lograr una canalización de ayuda de parte de los Estados Unidos, para tecnificar a los productores, eso sí, antes de la ratificación”, sostuvo.
La discusión y ratificación del acuerdo comercial no se llevó a cabo a inicios de esta semana por que las bancadas del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), decidieron tocar el tratado tras el receso parlamentario que concluirá el 4 de septiembre próximo.
Sin embargo el sector privado y Gobierno coincidieron recientemente en que “presionarán” al PLC, para que honre la promesa de validarlo en el año en curso.