- Un viejo y gastado mueble se puede convertir en la atracción
Si su viejo mueble cedió al tiempo y el uso, y ahora luce gastado y feo, no tiene porqué tirarlo. Es posible que ese mismo mueble que usted ya no quiere ni ver, y mucho menos exhibir, se convierta en un elemento decorativo que llame la atención dentro de su casa.
Con la restauración de muebles y sus técnicas son realmente muy pocos los muebles cuyo destino único sea la basura, indica Carlos Rosales, de Antigüedades y Artes, donde restauran muebles de todo tipo y de todos los tiempos.
En dependencia del estado en que el mueble se encuentre, la restauración puede llevar más o menos trabajo y resultar más fácil.
En algunos casos, el cambio lo puede lograr únicamente una lija, ya sea sola o acompañada de una espátula, cuando el mueble ha sido pintado; de manera que es posible lograrlo en casa, sólo que se debe saber realizar el trabajo con mucha delicadeza y cuidado.
Los casos más difíciles los constituyen los muebles con piezas faltantes, ya que se deben reponer con nuevas y además de reconstruirlas se debe lograr el efecto añejo que tiene el resto del mueble. En estos casos se busca madera vieja, seca y del mismo tipo.
Explica que no basta con poner cedro a un mueble de cedro sino que, además, deberá ser viejo también.
Un incentivo para optar por la restauración de sus muebles es que la madera vieja tiene mayor calidad que la nueva, ya que esta última tiende a quebrarse, rajarse o desfigurarse, debido a que cuando se corta está húmeda y al secarse se va encogiendo poco a poco.
Según Rosales, el detalle del buen acabado está en el inicio del trabajo de restauración. Es muy importante tener sumo cuidado y esmero en el proceso de lijado, ya que éste se debe hacer de forma pareja. El lijado le dará al mueble el color natural de la madera y su acabado depende de cómo se realice, advierte.
LA RESTAURACIÓN PASO A PASO
1.- El primer paso es observar el mueble y determinar si habrá que cambiar o reponer alguna pieza. Si es así, es necesario buscar la madera del mismo tipo y que sea seca y vieja.
El segundo paso es la limpieza de la madera. Ésta se realiza según la exposición que haya tenido al sol y el agua y si tiene pintura. En caso de tener pintura, debe retirar las capas de pintura con una espátula.
2.- Luego de retirar la pintura se procede a lijar con una lija gruesa primero y luego con una lija fina para darle un mejor acabado.
3.- Después se recubre todo con una cubierta de esmalte que puede ser de zéner, tinta o un color base.
Finalmente, se pastea con una pasta color miel o se le da una barnizada. Con esto se logra que el mueble adquiera un aspecto brillante.