- Entrará ala atmósfera terrestre a más de 26,000 kilómetros por hora
- Pasará sobre América Central y Océano Pacífico hacia el Centro Espacial en Florida
Washington / EFE
El transbordador “Discovery”, con siete tripulantes, retorna hoy lunes a más de 26,000 kilómetros por hora en la atmósfera terrestre para un descenso de 32 minutos hacia el Centro Espacial Kennedy (Florida), en una fase crucial de su misión.
“En ese momento, la fricción de la nave en la atmósfera elevará la temperatura en la superficie del transbordador a unos 1,300 grados Celsius”, dijo a EFE Kerry Fluegel, un portavoz del Centro Espacial Johnson en Houston (Texas), donde opera el control de misión.
Fue durante esta fase cuando el 1 de febrero de 2003 estalló y se desintegró sobre los Estados de Texas y Luisiana el transbordador “Columbia” al término de una misión de 16 días. En la catástrofe murieron sus siete tripulantes.
El “Discovery” es uno de los cinco transbordadores de Estados Unidos y realizó su primera misión en 1984. La que concluye esta semana es su trigésima misión y la primera de una nave tripulada estadounidense desde el desastre del “Columbia”.
La maniobra de descenso comienza a las 07:43 GMT del lunes, cuando se encenderán los dos cohetes del transbordador, y el aterrizaje fue programado para las 08:46 GMT, aunque los planes de la NASA están sujetos a cambios por razones técnicas o las condiciones meteorológicas en Florida.
En el inicio de la maniobra, el Discovery “estará cumpliendo la órbita 201 desde su partida (desde Cabo Cañaveral, Florida), y sobrevolará a unos 200 kilómetros sobre el Océano Indico”, dijo Fluegel.
El transbordador estará entonces navegando en la dirección de su popa y, operados por computadoras, los dos motores a los costados de su cola se encenderán por tres minutos y siete segundos, lo cual sacará a la nave de la órbita, impulsándola hacia proa.
“Con el morro hacia abajo, como un avión en descenso, el transbordador se aproximará a la atmósfera y, exactamente como hacen los aviones cuando se acercan a la pista de aterrizaje, poco antes de ingresar en la atmósfera modificará su posición elevando el morro”, dijo Fluegel.
De esta manera, el transbordador entrará en la atmósfera en un ángulo de 45 grados y las mayores áreas de fricción estarán en su vientre y la parte inferior de las alas, que están protegidas por más de 24,000 losetas cerámicas de aislamiento térmico.
“El transbordador planeará en descenso a través de la atmósfera desde el Océano Indico, sobre el Océano Pacífico, pasando sobre América Central hacia el Centro Espacial Kennedy, en Florida”, dijo Fluegel.
“La mayor parte de esta operación se efectúa controlada por computadoras, y en los últimos minutos antes de que la nave toque la pista, la comandante Eileen Collins estará en los controles”, añadió.
Una vez que los tres trenes de aterrizaje tocan la pista, se desplega un paracaídas en popa que frena la nave.
En febrero de 2003, el “Columbia” ingresó a la atmósfera a las 13:53 GMT y pocos minutos después el control de misión dejó de recibir los datos de temperatura del sistema hidráulico de babor.
Cinco minutos más tarde, cuando la nave estaba a unos 80 kilómetros de la Tierra y avanzaba a 26,800 kilómetros por hora se interrumpieron las comunicaciones entre la cabina del “Columbia” y el control de misión.
Seis minutos después de que el “Columbia” ingresara a la atmósfera, cuando estaba a 70 kilómetros de la Tierra y planeaba a 24,200 kilómetros por hora, el control de misión perdió otras ocho medidas de temperatura y las de presión en los neumáticos de babor.
Uno de los medidores, que seguía siendo visible para los tripulantes en el panel de la cabina, registraba temperaturas máximas.
En ese momento se restableció brevemente la comunicación, cuando la nave estaba a 54 kilómetros de altura con una velocidad de 13,315 kilómetros por hora.
En el intercambio final de mensajes, desde el control de misión se dijo a los astronautas: “Columbia, de Houston, vemos vuestros mensajes sobre presión de neumáticos pero no recibimos el último” mensaje.
Desde el Columbia la respuesta fue: “Entendido, eh…”
A la hora 14:00 GMT el transbordador estalló y se desintegró a 52 kilómetros de altura.
COSTA RICA BASE DE MISIÓN DE LA NASA
Costa Rica servirá como base de operaciones para una misión de la NASA encargada de monitorear de cerca el retorno del transbordador Discovery, previsto para hoy lunes.
Un avión WB-57 de NASA, capaz de volar a 60,000 pies de altura, es el elemento principal del proyecto denominado WAVE, gracias a su equipamiento con equipo de observación como cámaras infrarrojas, digitales y de color natural en su nariz, y otras partes de su estructura.
El propósito del despliegue actual es obtener una visualización de los momentos más críticos de un lanzamiento espacial. El avión seguirá el vuelo del Discovery para grabar imágenes y datos sobre aspecto.
Agregó que la recopilación de datos será de suma importancia para la continuación de los viajes espaciales.
Uno de los aspectos más importantes es que WAVE ayudará a entender el fenómeno de la alta temperatura que puede estar destruyendo la capa de cerámica que protege el transbordador. Los datos servirán a los científicos de NASA para prever la repetición de la tragedia del Columbia (2003).
El avión WB-57 operará desde el hangar que opera NASA en el principal aeropuerto de Costa Rica. (AP)
Próxima misión
La próxima misión fue fijada para el 22 de septiembre con el lanzamiento del Atlantis, si la NASA logra hallar para entonces una solución para que la capa que protege el depósito externo de combustible no se suelte durante el despegue, como ocurrió en el lanzamiento del Discovery.