Gerald Herná[email protected]
Seis derrotas consecutivas no es un resultado para sentirse orgulloso, pero cuando el objetivo primordial era el roce internacional, el acoplamiento del equipo, el probar a jugadores nuevos, el medirse a pitcheo fuerte, entonces la valoración es otra.
“Lo más importante era que los muchachos de la Selección enfrentaran a un equipo tan fuerte y completo como el de los Estados Unidos, para que la preparación fuera exitosa”, señaló Carlos García, el presidente de la Feniba.
Después de vencer a dos equipos semiprofesionales en Atlanta, la Selección patinó seis veces en Durham y Myrtle Beach ante la Selección de los EE.UU., compuesta por los mejores jugadores universitarios de los primeros años, que en su mayoría estarán disponibles para saltar al beis profesional en el 2006.
“Por supuesto que queríamos ganar, pero eso no era todo, lo más importante fue la preparación del equipo y el descubrir varias debilidades y trabajar en ese sentido para superarlas”, agregó el dirigente, quien también enumeró varios aspectos de la gira en los que se sacó provecho como la buena alimentación, la unidad del equipo y el medirse a un pitcheo riguroso.
“Teníamos mucho tiempo de no ver un pitcheo de ese tipo”, señaló Norman Cardoze, quien disparó un kilométrico jonrón. “En Nicaragua, hay pocos lanzadores de poder y venir aquí a enfrentarse a tiradores que mantienen la velocidad encima de las 90 millas es duro”, agregó el cuarto bate pinolero.
El derecho de 21 años Max Scherzer, ponchó a Sandor Guido con un disparo de 99 millas en el sexto inning, en su lanzamientos número 98 del juego, como muestra de su poder.
“Este pitcheo nunca lo había visto. El staff de este equipo norteamericano es superior a todos lo que enfrentamos en las giras que hacíamos a Milington en la década anterior”, aseguró el entrenador Ramiro Toruño.
¿Y AHORA?
Brant Alyea, quien ahora vive en los EE.UU., acompañó al equipo en Durham y Myrtle Beach.
PLAYA
Eduardo Romero y Alejandro Noguera tuvieron chance para conocer la bonita playa de Myrtle Beach.
ESTADIO
Alejandro Noguera, Erick Morales y Juan Blandón en la entrada del estadio Turner Field, de los Bravos de Atlanta.
CLÍNICA
Julio Raudez y Cairo Murillo, y todos los nicas compartieron un rato con niños de Durham antes del primer juego.
SE QUEDÓ
Franklin Espinoza, el pelotero nica que se quedó en los EE.UU. junto a Asdrudes Flores, quien era su compañero de cuarto.
NICAS
En todos los estadios que visitó la Selección llegó más de un nica residente en los EE.UU., como estos en Durham que expresaron su patriotismo luciendo orgullosos la bandera de Nicaragua en sus mejillas.
ATENTOS
En Atlanta fue el lugar donde más nicas se hicieron presentes (50 más o menos) para respaldar a la Selección e incluso éstos le prepararon una barbacoa a los peloteros y hasta viajaron a Durham. En Atlanta, ellos tienen un equipo que se llama Nicaragua.
VIAJE
Esta familia blufileña de nicas viajó desde Los Ángeles para ver jugar a la Selección en Myrtle Beach. Aquí aparecen con Devorn Hansack, el único representante costeño en la Selección.
EL MONSTRUO AZUL
Así llaman a la barda de 32 pies de altura en el jardín izquierdo del Durham Bulls Athletic Park y por donde la sacó el cuarto bate pinolero Norman Cardoze.