Raúl Martínez
Tuve la oportunidad de ver en 100% Noticias al diputado Bayardo Arce opinando como un erudito acerca de los procedimientos de toma de decisiones del Tribunal de Apelaciones de Managua, para decidir sobre la apelación del caso Alemán. Según Arce, al tribunal le debería tomar tres semanas el proceso para que pudieran tomar una decisión. Todo esto lo decía para querer inculpar al Gobierno de ser el responsable de la salida del señor Alemán.
Hasta donde conozco, el diputado Arce nunca estudió para abogado, lo que me hace pensar que todo este conocimiento lo ha adquirido en las discusiones que ha tenido con Daniel Ortega y algunos leguleyos para planear todas las medidas posibles que ellos pueden tomar para manipular la justicia hacia el lado que a ellos les conviene y poder ensuciar a los demás. Otra hipótesis es la experiencia adquirida con tantos casos que se resuelven desde su oficina, mediante jugosas sumas de dinero.
Lo más sorprendente del caso es que a los miembros del tribunal les tomó menos de 24 horas para dictar la decisión (no siguieron el debido proceso que con tanto ahínco expuso el susodicho jurista), lo cual contradice totalmente lo expresado por el diputado en cuestión. Esto deja al descubierto todas las maniobras que los sandinistas son capaces de hacer con la raquítica justicia que hay en Nicaragua.
La verdad es que el pueblo nicaragüense dejó de ser masa y comprendió perfectamente que la resolución de la juez era parte del amarre político que hay entre el FSLN y el PLC y que los cálculos de ambos les fallaron.