- El estrés podría afectar el apetito sexual y causar problemas de pareja. La buena noticia es que el sexo es relajante
¿Ha pasado semanas enteras insinuándosele a su esposo para conseguir un poco de acción en la cama y lo que ha obtenido son reproches? ¿O ha sido usted misma quien repentinamente perdió interés en el sexo? En el primer caso no debe sentirse culpable ni menos atractiva, y en el segundo no crea que se volvió anormal. El culpable podría ser el estrés.
Está científicamente comprobado que los altos niveles de estrés y cansancio disminuyen la líbido de las personas, causando inconformidad en la pareja de la persona estresada y hasta serios conflictos de pareja que podrían terminar en divorcio.
Sonia DuqueEstrada, psicóloga clínica, indica que las personas que tienen un grado de estrés muy grande sí experimentan una afectación en sus relaciones sexuales y de pareja.
Esta falta de interés sexual genera conflictos con la pareja porque el otro se frustra y empieza a reclamar, de manera que no se ve afectado solamente el acto sexual sino que la relación de pareja, en general, se empieza a deteriorar, dice. “La persona que no está estresada empieza a reclamar y se crea un pleito entre los dos”, ejemplifica.
Si uno de los dos miembros de la pareja tiene una carga muy alta de estrés por las obligaciones y exigencias laborales y no puede manejar su nivel de estrés, le añade estrés a su pareja porque crea un problema en la relación y a la vez, la demanda en el hogar sobrecarga al que ya tiene un cierto nivel de estrés por el trabajo, volviéndose un círculo vicioso difícil de superar.
La sicóloga advierte que si la persona no logra manejar el estrés, podría vivir un estado de conflicto serio, depresión, entrar en estados de ansiedad y derivar en una serie de estados emocionales. “Esta persona podría experimentar sentimientos de inferioridad, se siente incapaz y toda su imagen se empieza a deteriorar”, explica.
Por eso es muy importante la comunicación y comprensión de parte del miembro de la pareja que no sufre estrés porque sus exigencias, sumadas a las obligaciones y el cansancio, podrían ser fatales para quien ya sufre cierto nivel de estrés.
PERSONALIDAD
No obstante, DuqueEstrada indica que el grado en que el estrés pueda afectar la relación sexual depende mucho del tipo de personalidad de los miembros de la pareja. “No podemos simplificar diciendo que sexo y estrés es igual a problemas”, dice.
“Que haya estrés no significa que necesariamente habrá problemas sexuales entre una pareja porque pueden haber problemas sexuales aunque no haya estrés e igualmente podría haber estrés y no afectar”, fundamenta.
Explica que para que el estrés afecte las relaciones sexuales y su disfrute a plenitud se suman otros factores como el tipo de relación que tienen los cónyuges, el tipo de comunicación, el grado de intimidad que hay entre los dos y cuál es su actitud hacia el sexo.
El concepto y las actitudes frente al sexo tanto del hombre como de la mujer, pueden ser completamente diferentes y verse afectados por otros problemas como el estrés, todo dependerá de cómo han logrado acoplar estas diferencias, agrega.
¿POSITIVO?
La sicóloga considera que “hay muchos factores ajenos al estrés que pueden incidir negativa o positivamente”, pero ¿cómo podrá incidir positivamente el estrés? En realidad sexo y estrés no deberían sumar conflictos o estar divorciados, ya que las relaciones sexuales relajan enormemente y alivian el estrés.
“Una relación sexual relaja porque la experiencia sexual es altamente gratificante. Antes que nada es una expresión de afecto, y si hay algo que disminuye enormemente el estrés es la capacidad de sentir afecto y recibir afecto; y luego, el hecho mismo del acto sexual es tan satisfactorio que la persona se olvida porque se entrega a esa sensación. El orgasmo es una descarga física en la que se relajan todos los músculos”, comenta la especialista.
Es importante tener en cuenta que llevar vida sexual satisfactoria ayuda a las personas a tener buen humor, actitudes positivas frente a la vida y los problemas; mientras que aquellos que no disfrutan de su sexualidad o no lo hacen a plenitud tienen mayor tendencia a estar de mal humor, inconformes, enojados, tristes y ansiosos. Es decir, que abstenerse de tener sexo debido al estrés, solamente sumará más estrés.
Los expertos en sexualidad también aseguran que el sexo y su disfrute brindan salud, pero ¿cómo lograr una vida sexual satisfactoria? La primera recomendación es ver la sexualidad como un todo y no solamente como el acto sexual. Asimismo, dejar los prejuicios es primordial para alcanzar esa plenitud sexual que también brinda salud mental.
COMUNICACIÓN
La sicoterapeuta Valentina Mayorga recomienda a las parejas hablar sobre sus inconformidades ya que evadir una situación no hace más que agravar el problema e incluso acabar con la relación o el matrimonio.
Las personas deben entender que hablar de los problemas sexuales es básico para superar cualquier barrera. En este caso, lo ideal es que el miembro de la pareja que se siente rechazado o que nota que su compañero ha perdido el interés sexual aborde el tema, sin asumir a un culpable.
“La primera reacción es pensar que existe una tercera persona, que ya no hay interés en ella o que perdió el atractivo, en su frustración ni siquiera se percata de que el otro tiene muchas obligaciones y que su falta de interés podría ser causada por estrés”, indica.
Aconseja hablar de sexo de una manera directa, clara, sin reproches ni ofensas y estar atento a comprender la situación. “Hablarlo es importante porque la satisfacción sexual es básica para que tengan éxito en su proyecto de vida como pareja”.
En este caso, es la persona que no está estresada quien debe tomar la iniciativa de abordar la situación de una manera honesta y mostrando interés en saber por qué el otro no tiene más interés en las relaciones sexuales, pero sin hacer interpretaciones ni acusaciones infundadas. Sin embargo, el problema debe ser superado en pareja.
Los profesionales recomiendan acudir donde un especialista en caso de que la falta de interés sexual persista en cualquiera de los miembros de la pareja, una vez superado el estrés, ya que esto es un indicativo de que hay otros problemas en la relación.
TENDENCIA AL ESTRÉS
La sicóloga explica que no hay características certeras para definir a las personas que tienen mayor tendencia al estrés ya que éste les afecte negativamente, pero podría ser que afecte mayormente a las personas ansiosas y depresivas.
La psicoterapeuta Valentina Mayorga asegura que esto radica en la niñez de las personas, ya que los niños que han suplido todas sus necesidades afectivas tendrán menos tendencia al estrés y a que éste incida de manera determinante y negativamente en sus vidas.
Agrega que aquellas personas que han tenido carencias afectivas durante su niñez, tienen menos elementos para enfrentar los problemas de la vida diaria, la carga laboral y el estrés, por lo que son blanco perfecto para que el estrés incida gravemente en sus vidas.
PARA TOMAR EN CUENTA
Consejos
Entrega. La satisfacción sexual está basada en un principio de igualdad, de dar y recibir afecto, no solamente esperar del otro.
Respeto. Es fundamental respetar los espacios del otro sin hacer exigencias que solamente complazcan a uno de los miembros de la pareja.
Hablar. Conversar sobre lo que cada uno espera del otro, sus inconformidades y el motivo que lleva a una actitud determinada, ayuda enormemente a solucionar cualquier problema en la relación.
Errores. Suponer las razones por la que el otro presenta determinadas actitudes es un grave error. Lo mejor es preguntar.
Motivación. Para lograr el interés del otro es importante innovar de vez en cuando en sus expresiones de cariño, preguntar al otro sobre sus gustos y fantasías, para luego sorprenderlo, tomar la iniciativa, inducir al jugueteo sexual y romper la monotonía.
Compartir. Hablar de los problema laborales evita malos entendidos.
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