- Elección de Insulza en la OEA lo debilitó
AFP y LA PRENSA
WASHINGTON.- El secretario de Estado adjunto para América Latina, Róger Noriega, conocido por su dura política hacia Cuba y Venezuela y hacia los sandinistas, dejará su cargo a partir de septiembre, anunció el Departamento de Estado.
El portavoz Sean McCormack no dijo quién será su sucesor. Expresó que el anuncio de quién será el nuevo jefe para la diplomacia estadounidense en la región será hecho por la Casa Blanca, ya que corresponde al presidente George W. Bush hacer la designación.
“Las políticas del Departamento de Estado hacia la región no cambiarán” tras la partida de Noriega, aseguró por su lado una diplomática estadounidense que pidió el anonimato.
Noriega “tuvo una distinguida carrera en el Gobierno durante más de 20 años y trabajó en el actual Gobierno cuatro años, primero como embajador ante la Organización de Estados Americanos (OEA) y ahora como secretario de Estado adjunto para América Latina”, afirmó McCormack. La secretaria de Estado, Condoleezza Rice, “aprecia mucho su distinguido servicio”, añadió.
La gestión de Noriega fue polémica, no sólo por sus repetidos enfrentamientos con el presidente venezolano Hugo Chávez, quien llegó a calificarlo de “imperialista”.
La semana pasada, en una entrevista con LA PRENSA, Noriega conminó a los liberales a definirse como “amigos o enemigos” de EE.UU., a unirse para enfrentar a los sandinistas en el 2006, insistió en la destrucción de los misiles SAM-7 y fustigó al FSLN.
Aunque ayudó a Argentina a obtener un paquete de ayuda durante la crisis económica del 2003, el presidente Néstor Kirchner se molestó cuando Noriega criticó su decisión de mejorar las relaciones con La Habana.
Otros cuestionan su papel en el derrocamiento del presidente haitiano Jean Bertrand Aristide en febrero del 2004. Aristide asegura que Estados Unidos y Francia le forzaron a renunciar, mientras Noriega asegura que Aristide firmó su renuncia de propia voluntad para evitar ser asesinado por los rebeldes que habían tomado parte del país.
La elección del chileno José Miguel Insulza como secretario general de la OEA también lo debilitó. Noriega había otorgado inicialmente su apoyo al ex presidente salvadoreño, Francisco Flores, que debió retirar su candidatura por falta de respaldo, y luego al canciller mexicano Luis Ernesto Derbez, que abandonó la carrera a último momento para dejar la vía libre al chileno.
Consultado sobre si la renuncia de Noriega está relacionada con el nombramiento el jueves del funcionario legislativo republicano Caleb McCarry como “coordinador de la transición cubana” —un nuevo puesto que apunta a precipitar la caída del Gobierno de Fidel Castro— McCormack se limitó a contestar que “no”.
Antes de ser designado en el Departamento de Estado el 30 de julio del 2003, hace exactamente dos años, Noriega fue embajador estadounidense ante la OEA y funcionario de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes y luego del Senado.
Originario de Kansas y nieto de mexicanos, se desempeñó asimismo como asistente para América Latina del ex senador estadounidense ultraconservador Jesse Helms (Carolina del Norte), co-autor del proyecto de ley que endureció el embargo contra Cuba conocido como Helms-Burton.
Noriega era apoyado por un grupo de legisladores de origen cubano que cabildearon fuertemente para que se mantuviera en el cargo en el Departamento de Estado, tras la partida del secretario de Estado Colin Powell y la llegada de su reemplazante, Condoleezza Rice, a principios de año.
Sin embargo, era rechazado por otros representantes y senadores que no son partidarios de endurecer la política hacia Cuba y Venezuela.
Noriega podría ser reemplazado por Thomas Shannon, un diplomático de carrera que se ganó la confianza de Condoleezza Rice al trabajar a su lado en el Consejo Nacional de Seguridad de la Casa Blanca.
Shannon ocupa desde marzo del 2003 los cargos de consejero especial del presidente George W. Bush y director jefe de Asuntos Latinoamericanos del Consejo de Seguridad Nacional.
IRONÍA E INSULTOS
El presidente de la Asamblea Nacional de Cuba, Ricardo Alarcón, dijo este sábado que extrañará las “tonterías” de Róger Noriega, en la primera reacción oficial cubana a la renuncia.
“Lo voy a extrañar mucho, si él no aparece ante las cámaras hablando y diciendo las tonterías que él dice. Realmente es un tipo muy gracioso”, dijo Alarcón con ironía a la prensa, según reportó la agencia EFE.
El vicepresidente venezolano, José Vicente Rangel, desestimó unas declaraciones contra Venezuela de Noriega, a quien calificó de “cadáver” y “hablador de pendejadas”.
AL SECTOR PRIVADO
“Noriega confirmó que se marcha del Departamento de Estado y que se incorporará en septiembre al sector privado”, indicó un portavoz el viernes. El anuncio se produce un día después de que la secretaria de Estado Condoleezza Rice anunciara el nombramiento de Caleb McCarry como nuevo coordinador para la Transición en Cuba dentro del Departamento de Estado, aunque el vocero desvinculó los hechos. Coincide también con el anuncio de una remodelación organizativa que Rice afirmó permitirá afrontar mejor el terrorismo y la lucha contra la proliferación de las armas de destrucción masiva.