Alfonso Castellón Ayón
La marcha a Granada fue mi primera y la considero como un verdadero despertar de este pueblo. Los que desfilamos íbamos con mucho orden y respeto. La vulgaridad quedó guardada quién sabe a dónde. Me entusiasmó un joven sandinista (me imagino que era del movimiento de Herty Lewites), quien con mucha educación se declaró antipacto y agregó su colita en contra del gobierno, al decir “que los fondos que recibe el Presidente los pasa directamente a los bancos para enriquecerlos más”. Bueno, es opinión de él.
Yo creo que el Gobierno no tiene otro camino, ya que no existe un Infonac, Banades, Invierno, etc., instituciones desaparecidas. Y es muy difícil distribuir estos fondos a la zumba marumba. Además, si los entrega el Gobierno, no se los pagan al vender las cosechas los beneficiarios (mala costumbre arraigada por las condonaciones del pasado).
La juventud se impuso nuevamente y eso es significativo. No más indiferencia, yoquepierdismo o indolencia. Las caras conocidas iban muy prudentemente. Los apresurados, tratando de sacar partida y lucro político. En fin sonaron los tambores y Nicaragua va a temblar.
Ojo caudillos, ya no está la cosa pública a su disposición, tal parece que ese 70 por ciento que no quiere nada con los políticos actuales comienza a organizarse. ¡Veremos qué pasa!