EFE
LA HABANA.- El líder cubano, Fidel Castro, acusó a Estados Unidos de dirigir a la disidencia interna y advirtió que no habrá tolerancia para las “provocaciones” de “mercenarios y traidores”.
Castro se refirió a los incidentes con disidentes registrados en las últimas semanas en La Habana durante su discurso por el Día de la Rebeldía Nacional, que conmemoró el asalto al cuartel Moncada, considerado el inicio de la revolución que le llevó al poder en enero de 1959.
En su intervención del martes por la noche en el teatro habanero Carlos Marx, arremetió con dureza contra la administración del Presidente estadounidense, George Bush, y contra el jefe de la Sección de Intereses de EE.UU. en La Habana (SINA), James Cason.
Los incidentes de los pasados días 13 y 22 de julio, por los que siguen detenidos una quincena de disidentes —según la oposición—, fueron “provocaciones” de los “mercenarios” financiados por EE.UU. y la Sección de Intereses, afirmó.
Los “traidores”, añadió, estaban “envalentonados” por la “tolerancia y la sangre fría” demostradas por la revolución al permitir la reunión de la ilegal Asamblea para Promover la Sociedad Civil, el pasado mayo. Una reunión —denunció—, “concebida y financiada por el Gobierno de Estados Unidos”.
“Esta vez, el pueblo indignado con tan desvergonzados actos de traición se interpuso con sus expresiones de fervor patriótico y no permitió moverse a un solo mercenario”, dijo, en alusión a las movilizaciones de “reafirmación patriótica” de grupos progubernamentales que impidieron a varios disidentes secundar una convocatoria de la Asamblea, el día 22.